Malvinas cierra la pesca de calamar a la flota de Vigo por falta de stock
El gobierno de las Islas Malvinas ha decidido cerrar la pesca de calamar para la flota con base en Vigo, según informa Atlántico. La medida responde a la falta de stock de la especie, una situación que afecta directamente a los buques que operan en el Atlántico Sur y que dependen de esta temporada para asegurar sus capturas.

Falta de calamar: la razón del cierre
La decisión, adelantada por el diario atlántico, se basa en la escasez de calamar en las aguas del archipiélago, una de las principales zonas de pesca para la flota viguesa. El cierre supone un duro golpe para los armadores que, tras finalizar la temporada, esperaban mantener la actividad durante las próximas semanas.
Según la información publicada, la medida se adoptó después de constatar que los niveles de biomasa no alcanzan los mínimos para garantizar una explotación sostenible. Aunque no se detalla el periodo exacto de suspensión, la decisión se produce en plena campaña, lo que obliga a los buques a buscar alternativas o a reducir su actividad.
Impacto en la flota de Vigo
La flota con base en Vigo es una de las más activas en la pesquería del calamar en Malvinas, con decenas de buques que faenan en esa zona bajo licencia del gobierno isleño. El cierre afecta a la actividad pesquera y a la cadena logística asociada, desde el desembarco hasta la transformación y la exportación.
Aunque el texto no cuantifica el número de buques afectados ni el volumen de capturas en riesgo, la dimensión de la flota viguesa que opera en el Atlántico Sur hace prever un impacto notable en el empleo y en la facturación de las empresas del mar. Empresarios del sector consultados por Atlántico ya habrían expresado su preocupación por la medida, según se desprende de la información publicada.
Un contexto ya complicado para el sector
Este cierre se suma a un escenario complejo para la pesca del calamar, marcado por la volatilidad de los recursos y por las restricciones crecientes en distintas aguas internacionales. La flota viguesa, que ya ha tenido que adaptarse a regulaciones más estrictas y a la competencia de otras flotas, ve ahora cómo una de sus pesquerías más rentables se ve interrumpida.
La noticia llega en un momento en que el sector pesquero gallego busca consolidar su actividad en el Atlántico Sur, y esta decisión obligará a las empresas a reorientar sus estrategias, ya sea diversificando especies o buscando caladeros alternativos. La falta de detalle sobre la duración del cierre añade incertidumbre a la planificación de las campañas.



