La NAFO recorta las cuotas pese a que la flota gallega ve una mejoría en el caladero
La Organización de Pesquerías del Atlántico Noroeste (NAFO) ha decidido recortar las cuotas de pesca en sus aguas, a pesar de que la flota gallega que faena en ese caladero asegura percibir una mejoría en el estado de los recursos. El ajuste llega en plena recta final del año y afecta a especies clave para la economía pesquera de la comunidad.

Un recorte que choca con la percepción de la flota
La NAFO, la organización regional de pesca que gestiona las poblaciones de pez en el Atlántico noroeste, ha acordado reducir las cuotas de captura para el próximo periodo. La decisión, comunicada a través de fuentes del sector, se produce en un contexto en el que los armadores y tripulantes gallegos aseguran estar observando signos de recuperación en el caladero.
El contraste entre la postura de la organización y la experiencia de los pescadores ha generado malestar en el sector, que considera que el recorte no se corresponde con la realidad biológica que ellos están viendo sobre el terreno. La flota gallega, una de las más activas en esa zona, tendrá que adaptar su actividad a las nuevas limitaciones, lo que previsiblemente reducirá sus capturas y, por tanto, sus ingresos.
Afección directa a la economía pesquera gallega
La pesca en el caladero de la NAFO es una fuente relevante de empleo y actividad para los puertos gallegos, especialmente para los de Vigo, A Coruña y otras localidades con tradición pesquera. Las especies afectadas por el recorte incluyen algunas de las más demandadas en el mercado, por lo que la reducción de cuotas repercutirá en la oferta y precios.
Para las empresas del sector, el ajuste obliga a replantear sus campañas de pesca y, en algunos casos, a reconsiderar la viabilidad de determinadas operaciones. Las asociaciones de armadores ya han mostrado su preocupación ante la posibilidad de que estas medidas se mantengan o incluso se endurezcan en el futuro, lo que pondría en jaque la sostenibilidad económica de muchas compañías.
Un desencuentro basado en datos y experiencias
La NAFO fundamenta sus decisiones en informes científicos que evalúan el estado de las poblaciones mediante modelos y datos históricos. Sin embargo, la flota gallega sostiene que estos informes no siempre reflejan la situación real del caladero, ya que las observaciones diarias de los pescadores a menudo indican una mayor abundancia de recursos de la que se desprende de los análisis científicos.
Este desencuentro no es nuevo, pero el recorte actual lo ha puesto de manifiesto una vez más. El sector reclama una mayor colaboración entre la comunidad científica y la flota para que las decisiones se basen en el mejor conocimiento disponible, que para ellos incluye la experiencia práctica de quienes faenan en la zona.



