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La producción de mejillón mejora en Galicia con un 90% de bateas abiertas

La producción de mejillón en Galicia encadena una mejora sostenida, con un 90% de las bateas en activo, según los últimos datos del sector. La recuperación, que se consolida tras un arranque de campaña complicado, apunta a un alivio para los productores de las rías gallegas, aunque el sector mantiene la cautela ante posibles oscilaciones del mercado y del medio marino.

Fotografía que ilustra la noticia: La producción de mejillón mejora en Galicia con un 90% de bateas abiertas
(atlantico.net)

Un 90% de bateas abiertas: el dato que marca la recuperación

El 90% de las bateas de cultivo de mejillón en Galicia se encuentran actualmente en producción, un porcentaje que refleja la mejora de las condiciones sanitarias y productivas en las rías. Así lo recoge la información publicada por Atlántico, que sitúa este dato como el más alto de los últimos meses y confirma la tendencia alcista de la campaña.

La apertura de bateas, que habían permanecido cerradas en semanas anteriores por episodios de biotoxinas o por falta de crecimiento, permite retomar la actividad de extracción y comercialización. Para los productores, este escenario supone un respiro después de un inicio de año con parones puntuales que afectaron a la oferta y a los precios en origen.

El dato del 90% no solo indica una mayor disponibilidad de producto, sino también una mejora en la calidad del mejillón, que ha recuperado peso y rendimiento en las cuerdas. Las cofradías y las organizaciones de productores consultadas por el medio apuntan a que la tendencia se mantendrá si no se registran nuevos episodios de toxinas en las próximas semanas.

De la excepcionalidad a la normalidad: el contexto de la campaña

La mejora actual contrasta con el arranque de la campaña, cuando las condiciones meteorológicas y los cierres preventivos lastraron la producción. En ese contexto, la apertura masiva de bateas se interpreta como un retorno a la normalidad, aunque el sector recuerda que la producción de mejillón en Galicia está sujeta a la variabilidad natural de las rías y a los ciclos biológicos del molusco.

La noticia se conoce en un momento en el que el sector mejillonero gallego, uno de los más importantes de Europa, busca consolidar su posición en los mercados internacionales. La mejora de la producción permite atender la demanda tanto del mercado interior como de las exportaciones, que en los últimos años han ganado peso en países como Francia, Italia o Alemania.

Los productores, no obstante, evitan lanzar las campanas al vuelo. La experiencia de campañas anteriores, con episodios de marea roja o de bajos precios en origen, invita a la prudencia. La apertura de bateas es un buen síntoma, pero la rentabilidad final dependerá de la evolución de los precios y de la demanda en los próximos meses.

El papel de la biología y la gestión sanitaria en la recuperación

La mejora de la producción no es fruto de la casualidad. Detrás de la apertura de bateas hay un trabajo continuado de seguimiento biológico y de gestión sanitaria por parte de las administraciones y del propio sector. Los controles de biotoxinas, que se realizan de forma periódica en las rías, son clave para determinar cuándo una batea puede abrir o debe cerrar.

En este sentido, la figura del biólogo se ha convertido en esencial para el sector. El propio Alberto González-Garcés, biólogo y referente en el estudio de los recursos marinos en Galicia, recordaba en una entrevista reciente cómo al inicio de su carrera era "un elemento exótico que iba por los puertos midiendo peces". Hoy, esa labor de medición y análisis es fundamental para anticipar problemas y optimizar la producción.

La gestión sanitaria, junto con la mejora de las técnicas de cultivo, ha permitido que Galicia mantenga su liderazgo en la producción de mejillón, con una capacidad de respuesta que se refleja en la rápida recuperación de las bateas tras los episodios adversos. La coordinación entre el Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino (Intecmar), las cofradías y los productores es, según el sector, una de las claves de esta resiliencia.

Perspectivas para el sector: entre la cautela y el optimismo

Con un 90% de bateas abiertas, las perspectivas inmediatas para el sector mejillonero gallego son positivas. La oferta de producto será mayor, lo que debería traducirse en una estabilización de los precios y en una mayor capacidad para atender los pedidos de los mercados exteriores. Las conserveras, uno de los principales clientes del mejillón gallego, también se benefician de esta situación, al disponer de materia prima en cantidad y calidad.

Sin embargo, el sector no pierde de vista los riesgos. La dependencia de las condiciones climáticas y de los ciclos biológicos del molusco hace que la producción sea intrínsecamente variable. Un episodio de toxinas o un cambio brusco de temperaturas podría revertir la tendencia en cuestión de días.

Por eso, los productores abogan por seguir invirtiendo en I+D y en la mejora de los sistemas de detección precoz, así como por diversificar los mercados de destino para reducir la dependencia de unos pocos compradores. La mejora actual, en definitiva, es una buena noticia, pero el sector sabe que en el mar la estabilidad es siempre relativa.