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Hijos de Rivera supera a Mahou en beneficios, acecha a Heineken y lidera la rentabilidad cervecera

Hijos de Rivera, dueña de Estrella Galicia, ha sido la única de las cuatro grandes cerveceras españolas que ha esquivado la caída de ventas en 2025: elevó su facturación un 6,7%, hasta 945 millones, y su beneficio neto creció un 15,8%, hasta 110 millones, superando por primera vez a Mahou-San Miguel en ganancias y duplicando su margen neto.

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(economiadigital.es)

Resultados 2025: la excepción gallega en un mercado a la baja

Las últimas cuentas anuales de Hijos de Rivera, Estrella Damm, Mahou-San Miguel y Heineken España dibujan un sector en retroceso: las ventas totales de cerveza en España cayeron un 1% en 2025. Solo la compañía coruñesa, capitaneada por Ignacio Rivera, logró incrementar su facturación, hasta los 945 millones de euros, frente a los 885 millones del ejercicio anterior.

El propio Ignacio Rivera explicó durante la presentación de resultados que la firma superó de facto la barrera de los 1.000 millones el año pasado, pero que los ajustes contables obligaron a rebajar la cifra a unos 945 millones. Este registro coloca a Hijos de Rivera a las puertas de Heineken España, que facturó 1.021 millones tras sufrir un recorte del 1,3%.

Mahou-San Miguel, por su parte, mantiene el doble de facturación (1.895 millones, un 2% menos), pero pierde comba en rentabilidad. Estrella Damm se mantiene como líder en ventas con 2.010 millones, aunque retrocedió un 0,7% en un ejercicio que la compañía definió como marcado por las presiones inflacionistas y la incertidumbre económica.

Beneficios y rentabilidad: el 'sorpasso' a Mahou y el liderazgo gallego

El beneficio neto de Hijos de Rivera alcanzó los 110 millones de euros en 2025, un 15,8% más que el año anterior, superando los 100,3 millones de Mahou-San Miguel, que sufrió un descenso del 12,6%. Esta diferencia de casi diez millones supone un 'sorpasso' histórico para la cervecera gallega, que tradicionalmente ha estado por detrás de la madrileña en resultados.

Heineken España, por su parte, se anotó un beneficio neto de 91,7 millones, una caída notable frente a los 208,3 millones de 2024, un ejercicio atípico marcado por la reversión de un deterioro contable de unos 115 millones en su participación en la portuguesa Sociedade Central de Cervejas e Bebidas.

En cuanto al margen neto, Hijos de Rivera lidera el sector con un 11,6%, duplicando el 5,3% de Mahou-San Miguel y superando el 9% de Heineken España. Estrella Damm registró un 7,7%, por debajo del 8,6% de 2024. La compañía gallega es la única que mejoró este indicador respecto al ejercicio anterior, cuando presentaba un 10,7%.

La nueva planta de Morás y el ADN 'craft' de Estrella Galicia

El crecimiento de Hijos de Rivera se apoya en la nueva planta de Morás, en Arteixo, que junto a la fábrica de A Grela otorga a la compañía una capacidad de producción potencial de 1.000 millones de litros anuales. Ignacio Rivera justificó la inversión en esta infraestructura por la necesidad de mantener un proceso de elaboración artesanal: «No rotamos los activos como otros cerveceros. Hacemos cerveza una vez por mes y esto requiere que tengamos esta obra faraónica para elaborar este tipo de recetas».

El presidente ejecutivo de Hijos de Rivera también defendió la filosofía de la compañía frente a la estrategia de los grandes grupos: «Queremos ser una empresa cada vez más grande pero seguir siendo diferentes, artesanos, amados y no vender por vender. Ser el más amado y el impacto positivo es parte de nuestro ADN». Esta apuesta por la diferenciación, en lugar de la maximización del volumen, explica en parte que la firma haya logrado esquivar la caída generalizada del sector y mejorar sus márgenes en un entorno adverso.

El contexto no invita al optimismo: el mercado español de la cerveza retrocedió un 1% en 2025, y las cuatro grandes compañías que dominan el sector —excepto la gallega— sufrieron descensos en su facturación. La debilidad de la demanda, junto con la presión inflacionista y la incertidumbre económica, ha llevado a Estrella Damm a hablar de un «entorno sectorial más exigente» en la presentación de sus resultados.