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Galicia pagó 38 millones en suplementos territoriales en la electricidad entre 2019 y 2020, el importe más alto del Estado

Los consumidores gallegos pagaron unos 38 millones de euros en concepto de 'suplementos territoriales' en el recibo eléctrico entre 2019 y 2020, el importe más elevado de todo el Estado, según un análisis del Colectivo Bidán. El texto, que firman Quico da Silva y Fernando Branco, recuerda que este recargo, habilitado por la ley del sector eléctrico, solo se ha aplicado una vez y que Galicia fue la comunidad que más pagó.

Fotografía que ilustra la noticia: Galicia pagó 38 millones en suplementos territoriales en la electricidad entre 2019 y 2020, el importe más alto del Estado
(nosdiario.gal)

Una sola aplicación y un coste de 38 millones

El análisis, publicado por www.nosdiario.gal el 29 de septiembre, desgrana el funcionamiento de los llamados 'suplementos territoriales', un recargo opcional en el recibo eléctrico que contempla la ley del sector eléctrico y que depende de la decisión del Gobierno del Estado. De momento, solo se ha aplicado en una ocasión, en el año 2013, bajo un gobierno del PP, aunque su aplicación efectiva se produjo entre 2019 y 2020 debido a diferentes recursos judiciales.

En esa aplicación concreta, Galicia fue la comunidad autónoma del Estado con la mayor cantidad pagada. Entre todas las personas consumidoras del país se abonaron unos 38 millones de euros como recargo, lo que, según los autores, supuso 'rachar coa aplicación da sacrosanta tarifa eléctrica única no Estado'. El colectivo subraya la ironía de que, a pesar de este pago, se siga invocando la tarifa única cuando se habla de una 'Tarifa Eléctrica Galega'.

Qué son y qué tributos los activan en Galicia

Los suplementos territoriales abren la puerta a que cada comunidad autónoma, o incluso cada concello, tenga un recargo en el recibo eléctrico equivalente a la cantidad que recauda de la tributación específica al sector eléctrico en el ámbito de su territorio. En el caso de Galicia, son cuatro los tributos relacionados: el canon eólico, la ecotasa, el canon hidroeléctrico y el canon del agua.

El análisis recuerda que el sobrecoste de generación eléctrica en los sistemas aislados, denominado oficialmente 'custos extrapeninsulares', es uno de los cargos del recibo eléctrico que también asumen las comunidades con excedentes como Galicia. Desde 1984, y posteriormente con la aprobación de la Ley del sector eléctrico de 1997 con un gobierno del PP en el Estado, el sistema contempla la compensación de este sobrecoste en Canarias, Ceuta, Melilla y Baleares. Su importe varía según los precios del gas y el petróleo y actualmente ronda los 1.700 millones de euros. Hasta 2013 era asumido íntegramente por los consumidores de todo el Estado; ahora, el 50% se cubre en los recibos y el otro 50%, en los presupuestos del Estado.

Generación, fiscalidad y conexiones: más 'solidaridad' gallega

El texto del Colectivo Bidán sostiene que considerar que la 'solidaridad' interterritorial en el sistema eléctrico se limita a la generación y el consumo de cada comunidad es una 'redución simplista'. Con datos de 2025, señala que Madrid solo genera el 5% de la electricidad que consume, y que Euskadi, sin contar Nafarroa, es deficitaria en un 65%.

A mayores, el análisis incide en el trato fiscal diferencial de los territorios extrapeninsulares: el singular sistema fiscal de Ceuta, Melilla y Canarias dispone de tributos locales como el IPSI o el IGIC en sustitución del IVE, con menor imposición. En el caso de la electricidad en Canarias, para consumos domésticos, el tipo impositivo es del 0%, mientras que en Ceuta y Melilla es del 0,5%, frente al 21% en el resto del Estado.

El artículo recuerda también que desde 2012 hay conexión eléctrica entre Valencia y Mallorca, y entre Tarifa (Cádiz) y Fardioua (Marruecos) desde 1998, ampliada en 2006. Ninguno de los gobiernos impulsó una línea con Ceuta o Melilla, aunque ahora, en este mes de octubre, se va a inaugurar una conexión con Ceuta. Para los autores, la conclusión es clara: 'Non se pode negar que nós solidarios somos, carallo'.