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Alemania y Francia se interesan por la eólica marina gallega

Alemania y Francia siguen con atención el desarrollo de la eólica marina en Galicia. Así lo aseguran Cristóbal Vidal y David Morice, dos voces vinculadas al sector, que reclaman un mayor respaldo institucional para un territorio con tradición industrial y capacidad tecnológica, pero que necesita empuje para competir en el mercado europeo.

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(atlantico.net)

Interés europeo en el potencial gallego

El interés de Alemania y Francia por la eólica marina gallega no es nuevo, pero gana peso en un contexto de aceleración de la transición energética en Europa. Según Vidal y Morice, Galicia reúne condiciones naturales y técnicas que la convierten en un enclave atractivo para proyectos offshore, y esa percepción empieza a extenderse más allá de las fronteras españolas.

Los dos expertos, cuyas declaraciones recoge Atlántico, subrayan que la comunidad no parte de cero: cuenta con una industria naval consolidada, puertos con capacidad logística y una red de empresas auxiliares que ya trabajan para el sector energético. Ese ecosistema, matizan, es un activo que los operadores internacionales valoran a la hora de elegir ubicaciones para desarrollar parques eólicos marinos.

Creatividad sin suficiente apoyo

Vidal y Morice lanzan un mensaje claro: “En Galicia siempre hubo mucha creatividad, pero hace falta más apoyo”. La frase resume una queja recurrente en el sector, que ve cómo el talento y la capacidad de innovación locales chocan con una falta de respaldo financiero e institucional para convertirse en proyectos industriales de gran escala.

Ese apoyo ausente se concreta en más inversión en I+D, ayudas a la cadena de suministro local y una tramitación administrativa más ágil para los proyectos offshore. Sin esas palancas, advierten, el potencial gallego corre el riesgo de quedarse en iniciativas aisladas mientras otros países europeos, como los citados Alemania y Francia, avanzan con programas nacionales que atraen a los mismos operadores interesados en Galicia.

Un sector con ventajas competitivas

Pese a las carencias, Vidal y Morice inciden en que Galicia tiene ventajas difíciles de replicar. La experiencia en el naval, la proximidad de puertos con calado suficiente y el conocimiento acumulado en instalaciones offshore son bazas que, bien gestionadas, pueden convertir a la comunidad en un polo de referencia en eólica marina.

El interés externo no se limita a la fase de construcción: también hay expectativas en la operación y mantenimiento de los parques, un segmento con alto valor añadido y necesidades de empleo cualificado. Para capturar ese valor, los entrevistados consideran imprescindible que las administraciones y el sector privado trabajen juntos para definir una estrategia a largo plazo que aproveche el tirón de la demanda europea.

Un futuro condicionado por el marco regulatorio

El desarrollo de la eólica marina en Galicia no depende solo de la voluntad de los inversores. El marco regulatorio español y los plazos de planificación de los parques eólicos marinos son señales que los operadores internacionales vigilan de cerca, según Vidal y Morice. Un entorno predecible y con calendarios claros es tan decisivo como el recurso eólico marino a la hora de tomar decisiones de inversión millonarias.

En ese sentido, la comunidad parte con la ventaja de conocer los retos del sector gracias a su tradición naval y fabril. Pero esa condición no basta por sí sola. Los expertos apelan a una implicación decidida de las instituciones para traducir el interés foráneo en proyectos concretos que generen actividad económica y empleo en Galicia.