El gas natural en el mercado 'spot' se triplica en cinco meses y condiciona la factura eléctrica gallega
Los precios del gas natural en el mercado 'spot' acumulan una subida continuada desde marzo de este año y registran en la actualidad valores casi tres veces superiores a los de hace cinco meses. La evolución del combustible, clave en la formación del precio de la electricidad, llega en un momento de alta demanda por las temperaturas extremas del verano.

Una subida que empezó en marzo
El análisis publicado por la profesora titular de Economía Aplicada de la Universidade de Santiago de Compostela (USC), Rosa Mª Regueiro Ferreira, señala que los precios del gas natural en el mercado 'spot' están subiendo desde marzo de este año. La tendencia alcista se ha mantenido durante los últimos cinco meses, hasta situar los valores actuales en cifras cercanas al triple de los registrados al inicio del periodo.
La autora sitúa este encarecimiento en un contexto marcado por las altas temperaturas de los meses estivales, que han disparado la demanda de aire acondicionado y, con ella, el consumo eléctrico. El gas natural, pese a la creciente penetración de las renovables, sigue siendo una referencia en la formación de precios en el mercado mayorista, por lo que su evolución se traslada con rapidez a la factura de la luz.
El artículo, titulado 'Outra costa, agora a de setembro', se publicó el 11 de septiembre en el medio digital Nos Diario. La profesora utiliza la metáfora de la costa para referirse a un nuevo repunte de precios, después de que el verano ya hubiese dejado tensiones en el sistema eléctrico.
El impacto en el recibo eléctrico
La subida del gas en el mercado 'spot' no es un dato aislado: condiciona directamente el precio que pagan los consumidores gallegos por la electricidad. Cuando el gas sube, las centrales de ciclo combinado que marcan el precio marginal en muchas horas del día trasladan ese coste al conjunto del mercado, incluso aunque la generación eólica e hidráulica sea abundante en Galicia.
Regueiro Ferreira, que firma la tribuna como especialista en Economía Aplicada, no cuantifica en su texto el efecto exacto sobre el recibo medio de un hogar gallego, pero advierte de que la evolución del gas es un factor que conviene seguir de cerca en los próximos meses, especialmente si las temperaturas se mantienen por encima de la media estacional y prolongan la demanda de climatización.
El contexto gallego resulta especialmente relevante: la comunidad cuenta con un parque de generación eólica importante y con una industria electrointensiva que vigila cada variación del precio mayorista. Para el tejido empresarial, un encarecimiento sostenido del gas se traduce en mayores costes energéticos y en una presión añadida sobre la competitividad.
Un análisis con perspectiva de futuro
La autora no se limita a describir la subida, sino que apunta a que el fenómeno merece atención porque llega después de un verano de temperaturas extremas. La combinación de calor, mayor consumo de electricidad para refrigeración y un gas más caro dibuja un escenario que puede repetirse en los próximos ejercicios si las olas de calor se vuelven más frecuentes.
El artículo se enmarca en la línea de análisis energético que publica Nos Diario, con la firma de una profesora de la USC. La etiqueta 'enerxía' con la que aparece clasificado el texto refuerza la intención de abordar un tema estructural, no una mera coyuntura pasajera.
Más allá de la cifra del triple en cinco meses, la clave que subraya la tribuna es la persistencia de la tendencia alcista. Frente a los repuntes puntuales que se produjeron en otros momentos, esta subida acumula ya medio año de duración, lo que sugiere que no se trata de un episodio aislado, sino de una dinámica que puede prolongarse durante el otoño.



