La patronal eólica gallega avisa de un «otoño de sufrimiento» en la factura de la luz por el bloqueo judicial
La Asociación Eólica de Galicia (EGA) ha elevado el tono contra la parálisis que sufre el sector en la comunidad. En un comunicado, la patronal que preside José Manuel Pazo denuncia que un centenar de parques con una potencia de 3.000 megavatios «deambulan por una especie de limbo judicial» pese a las sentencias favorables del Tribunal Supremo y del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, y advierte de que el escenario de precios energéticos dibuja un «otoño de sufrimiento» para los consumidores gallegos.

Un limbo judicial con 3.000 megavatios en juego
La EGA sostiene que el bloqueo judicial no es un problema menor: afecta a un centenar de parques eólicos en Galicia, que suman 3.000 megavatios de potencia. Según la patronal, estos proyectos «siguen encomendados a la providencia» mientras las sentencias del Tribunal Supremo y del Tribunal de Justicia de la Unión Europea ya han dado la razón al sector.
La asociación reclama que se aplique de una vez el «interés público superior» para las energías renovables que la UE dictó en 2023. Ese principio, aprobado por Bruselas para acelerar el despliegue renovable, sigue sin trasladarse a la práctica en Galicia, según denuncia la entidad. La consecuencia, añade, es que proyectos ya autorizados y con aval judicial permanecen paralizados, sin generar energía ni contribuir a abaratar el precio de la electricidad.
Subida del 20% en luz, gas y petróleo
La EGA enmarca su advertencia en un contexto de tensión en los mercados energéticos. El conflicto bélico en Oriente Próximo ha disparado los precios de la luz, el gas y el petróleo, que en lo que va de verano han subido «el disparatado porcentaje del 20%». La organización sostiene que esa subida se habría aliviado «notablemente» en Galicia si los 3.000 megavatios eólicos bloqueados ya estuvieran operando.
El comunicado llega además tras un verano seco en la comunidad, con problemas de agua que, según la patronal, dejan al viento como «única energía propia y renovable» disponible. La combinación de ambos factores, dice la entidad, convierte la situación en crítica.
Un otoño de incertidumbre
La EGA no oculta su preocupación por lo que viene. «Este panorama pronostica un otoño de sufrimiento sin paliativos, cuya intensidad tope es muy incierta», afirma en el comunicado. La asociación subraya que las reservas energéticas están en mínimos y que los precios de los combustibles fósiles siguen subiendo sin freno, un cóctel que afectará directamente a la factura de la luz de hogares y empresas gallegas.
Por eso, la patronal llama a desbloquear los proyectos eólicos pendientes en Galicia. No es la primera vez que el sector eleva la voz: la EGA ya había advertido en el pasado del riesgo de que la judicialización frenara la inversión renovable en la comunidad. Este nuevo comunicado, sin embargo, llega en un momento de especial tensión, con los precios energéticos al alza y el curso político recién estrenado.



