Evidencias del extractivismo eléctrico estructural en Galicia
El sistema eléctrico español cronifica el papel de Galicia como exportador de electricidad y limita su acceso a la red, impidiendo su desarrollo económico y la electrificación, según un análisis publicado en NosDiario.

Producción renovable, pero dependencia fósil
El profesor Fernando de Llano Paz, titular de la Facultad de Economía y Empresa de la UDC, firma un análisis en NosDiario en el que sostiene que el sistema eléctrico español cronifica el papel de Galicia como exportador de electricidad y limita el acceso a su propia energía. Galicia produce cerca del 80% de su electricidad con renovables y exporta una tercera parte de la generación hacia otras comunidades del Estado.
Sin embargo, la economía gallega depende hasta un 70% de los combustibles fósiles, debido fundamentalmente a una movilidad ligada al vehículo diésel. Esa dependencia genera una fuga de rendas que solo se puede reducir electrificando la economía y el transporte, un proceso que Llano Paz considera imprescindible para emanciparse de los fósiles. La electrificación depende de la disponibilidad de redes de distribución de media y baja tensión, que son las que acercan la electricidad a cada empresa, casa y polígono. Para conseguirlo, el profesor apunta que se necesitaría destinar fondos públicos a estas redes, pero advierte de que la regulación estatal no lo permite.
Límites legales que frenan la inversión en redes
Según el análisis, son las empresas eléctricas, y no las administraciones, las encargadas de proponer y acometer las inversiones en redes de distribución, en línea con las necesidades del territorio. Además, dos mecanismos limitan el presupuesto destinado a estas mejoras en todo el Estado. Por un lado, la ley 24/2013 del Sector Eléctrico fija un tope máximo anual retribuible para redes de distribución del 0,13% del PIB estatal, lo que supone destinar unos 2.000 millones de euros cada año para toda España. Por otro lado, la circular 6/2019 de la CNMC consolida como criterios prioritarios para asignar esos fondos la concentración de clientes y los megavatios hora entregados en el punto de consumo, características que no definen la red gallega. Llano Paz subraya que esa red es privada y no concesionada, y que los consumidores la pagan a través de la factura.
La red gallega, en desventaja frente a Madrid o Cataluña
El actual sistema de asignación de inversiones en redes de media y baja tensión prioriza a las regiones consumidoras frente a las productoras como Galicia. Zonas como Madrid, Cataluña o la Comunidad Valenciana, que concentran cada vez más demanda, se ven favorecidas por los criterios de la CNMC y disponen de mejores accesos a la red y una mejor infraestructura eléctrica. Las empresas propietarias de esas redes, como Endesa e Iberdrola, concentran cerca del 80% del presupuesto estatal disponible para su mejora. En Galicia, la red pertenece principalmente a UFD-Naturgy, que controla un 15% de la red total estatal, y a EDP, a través de Begasa, Viesgo e Hidrocantábrico. Como resultado, de los 2.000 millones de euros anuales que se reparten en el Estado, a Galicia le corresponden algo más de 100 millones de euros anuales para sus redes de media y baja tensión, una cifra que el profesor considera muy inferior a las necesidades del territorio. La dispersión poblacional y la saturación de los nodos gallegos exigen un mayor esfuerzo inversor que se amplía año tras año, lo que perpetúa la fenda territorial.
El Real Decreto 640/2026 no resuelve el problema
Llano Paz señala que el reciente Real Decreto 640/2026, aprobado a finales de julio, incorpora una medida extraordinaria y adicional que no cambia los criterios ni el sistema de asignación. Hasta 2030, se puede destinar el 20% del presupuesto adicional aprobado para los próximos cuatro años a inversiones anticipatorias, justificadas por los territorios para acoger proyectos estratégicos. Una medida que busca dar respuesta a necesidades concretas, pero que no compensa el déficit estructural de la red gallega ni reconoce el esfuerzo de Galicia como productor excedentario de electricidad. El profesor reclama que se cambien los criterios de asignación de presupuesto en las redes de media y baja tensión para compensar las carencias de la red gallega y facilitar la electrificación. Critica un sistema eléctrico que califica de 'mastodóntico, opresor, chuchador y cronificante', montado para beneficiar siempre a otros territorios y penalizar el potencial económico e industrial de Galicia, impidiendo el acceso a la electricidad que produce.



