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España analiza el fletán en NAFO para tratar de recuperar su pesca

La flota española, con base en Galicia, afronta un nuevo escenario en el caladero de Terranova. Las negociaciones en la Organización de Pesquerías del Atlántico Noroccidental (NAFO) sobre el fletán negro condicionan las capturas previstas para la próxima campaña, y el sector teme que el reparto final reduzca sus posibilidades.

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(atlantico.net)

El reparto del fletán negro en la NAFO

La Organización de Pesquerías del Atlántico Noroccidental (NAFO) vuelve a centrar la atención de la flota española que faena en aguas canadienses. Tras los últimos encuentros, el sector gallego valora con preocupación las posiciones de otros países miembros sobre la asignación del fletán negro en la zona de regulación.

España mantiene su presencia histórica en el caladero, pero el reparto anual depende de los acuerdos alcanzados en las reuniones consultivas. En este ciclo, las conversaciones apuntan a un posible reajuste que podría variar los porcentajes actuales, lo que obligaría a las empresas a planificar una campaña con menos margen de captura.

Reacciones del sector pesquero

Las asociaciones de armadores alertan de que una reducción del cupo tendría efectos inmediatos en la actividad de los buques con base en Vigo y otros puertos gallegos. El fletán negro es una de las especies más rentables de la zona, y su gestión condiciona la viabilidad de varias empresas.

Algunas voces del sector reclaman una mayor implicación de la Administración española en la defensa de los intereses comunitarios dentro de la NAFO. Señalan que, sin un respaldo firme, las cuotas podrían quedar por debajo de lo esperado, con el consiguiente impacto en el empleo y la actividad económica en tierra.

Contexto y perspectivas para la flota

La pesquería de fletán en el Atlántico Noroccidental se rige por un sistema de cuotas acordado entre los países miembros de la NAFO, donde conviven intereses de la Unión Europea, Canadá y otros Estados ribereños. España, como parte de la UE, negocia dentro de este marco multilateral.

Las decisiones que se adopten en las próximas semanas serán clave para definir el volumen de capturas permitido. Mientras tanto, los armadores vigilan las negociaciones y preparan sus estrategias para una campaña que se presenta incierta. El objetivo es preservar, al menos, los niveles de actividad actuales en una pesquería estratégica para el sector gallego.