Alcoa suma 320 millones en ayudas de tres países para su planta de galio en Australia mientras sigue cobrando en San Cibrao
La multinacional Alcoa ha logrado reunir ayudas públicas de tres países —Estados Unidos, Japón y Australia— por valor de al menos 374 millones de dólares (unos 320 millones de euros) para su nueva planta de producción de galio en Wagerup, Australia Occidental. En paralelo, la compañía sigue captando fondos públicos en España para su factoría de San Cibrao, entre ellos un PERTE de 40,4 millones y compensaciones por CO2 que podrían alcanzar los 72 millones en 2026.

Tres gobiernos financian la planta de galio de Alcoa
La instalación, que producirá unas 100 toneladas métricas de galio al año, es clave para la industria de semiconductores. El galio se obtiene como subproducto del procesamiento de bauxita para producir alúmina, y su producción está dominada por China. Para asegurarse el suministro, el Departamento de Defensa de Estados Unidos anunció una aportación de 174 millones de dólares a cambio de derechos sobre parte de la producción, según informa Economía Digital.
El gobierno australiano inyectará otros 200 millones de dólares, mientras que Japón, a través del organismo público JOGMEC y la empresa Sojitz Corporation, cubrirá el 50% de los costes totales del proyecto. Sojitz, antigua socia de Reganosa en Galicia, actuará como comercializadora del galio y lo venderá a Japón y otros mercados.
El respaldo se formalizó en el acto de colocación de la primera piedra, al que asistieron el ministro australiano de Industria e Innovación, Tim Ayres; el director general de la Secretaría del Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón, Kazumi Nishikawa, y el cónsul general de Estados Unidos en Perth, Colleen Altstock. La planta arrancará la producción a finales de este año y se espera que esté plenamente operativa entre 2027 y 2028.
San Cibrao, un caso aparte en la estrategia de ayudas
Mientras Alcoa diversifica sus fuentes de financiación pública en el extranjero, en Galicia mantiene una línea de ingresos ligada a las compensaciones por emisiones de CO2. Según los datos de la propia compañía, percibió 34 millones de dólares del gobierno noruego en el segundo trimestre de 2025 por este concepto en sus plantas de Lista y Mosjøen, y en el último trimestre de 2025 ingresó 27 millones de euros por las compensaciones de su actividad en San Cibrao.
La planta de aluminio de A Mariña, reactivada en 2024 tras dos años de parón, opera actualmente a plena capacidad. La dirección de Alcoa prevé recibir 72 millones de euros adicionales en el segundo semestre de 2027, correspondientes a la producción de 2026, bajo el mismo esquema de compensación por costes indirectos de CO2. En una reciente presentación de resultados, la empresa señaló: "En España no se recibe la compensación por CO2 indirecto más que a posteriori. Hay un plazo de recuperación por tres años, por lo que en el segundo semestre del 2027 tendremos unos ingresos de aproximadamente 72 millones, derivados de nuestra producción del actual ejercicio".
A mayores, Alcoa fue adjudicataria de una ayuda de 40,4 millones de euros del PERTE de Descarbonización Industrial, destinada a sufragar parte de una inversión de 134,8 millones para un nuevo horno de cocción de ánodos en San Cibrao, iniciativa pactada con los sindicatos para consolidar la reactivación de la factoría.
Una multinacional acostumbrada al apoyo público
El caso de Alcoa refleja una estrategia sostenida de captación de fondos públicos en distintos países. Desde su sede en Pittsburgh, la compañía controla cinco factorías de alúmina y nueve de aluminio en todo el mundo. Fuera de Europa, el proyecto de Wagerup se convierte en un nuevo ejemplo de cómo la multinacional articula alianzas con gobiernos para financiar sus inversiones.
En el caso español, las históricas ayudas por interrumpibilidad quedaron fuera de juego hace más de cinco años, pero la compañía ha encontrado en las compensaciones por CO2 y en los PERTE una vía alternativa de ingresos. La suma de estas partidas —27 millones en el último trimestre de 2025, 72 millones previstos para 2027 y 40,4 millones del PERTE— refuerza la percepción de que Alcoa sigue siendo un actor especialmente hábil a la hora de movilizar recursos públicos en su beneficio.
La información, publicada por Economía Digital, destaca que estas ayudas se enmarcan en la creciente preocupación geopolítica por el control de minerales críticos como el galio, esencial para la fabricación de semiconductores, radares, satélites y sistemas de guiado de misiles. Con esta triple alianza, Alcoa se asegura una posición relevante en un mercado estratégico mientras mantiene su actividad en Galicia, donde la planta de alúmina opera a la mitad de su capacidad desde verano de 2022.



