Récord de vendimia en Galicia con 78,5 millones de kilos de uva, pero los viticultores denuncian precios a la baja
Galicia cerró la vendimia más abundante y temprana de su historia, con 78,5 millones de kilos de uva recogidos en sus cinco Denominaciones de Origen. El récord, sin embargo, llega acompañado de la preocupación del sector vitícola por la evolución de los precios en la venta de uva a las bodegas y por el incremento de los costes de producción. Unións Agrarias, el Sindicato Labrego Galego y la Asociación Galega de Viticultura coinciden en reclamar medidas, entre ellas limitar las nuevas plantaciones, especialmente en la DO Rías Baixas, donde la producción crece más que las ventas.

Un récord con luces y sombras: 700.000 kilos por encima del anterior máximo
Galicia cerró la vendimia de 2026 con una recogida de 78,5 millones de kilos de uva en sus cinco Denominaciones de Origen, la cifra más alta de su serie histórica y 700.000 kilos por encima del anterior máximo, fijado en 2011 con 77,8 millones. El balance, sin embargo, no fue uniforme en todo el mapa vitivinícola gallego. Rías Baixas, la DO con más peso por volumen, recogió 46,85 millones de kilos, un 1,4% menos que el año anterior, aunque sigue concentrando el 60% de toda la uva del país. Ribeira Sacra, en una vendimia que se extendió 46 días, incrementó su producción un 18% respecto a la campaña anterior. Valdeorras superó los 8 millones de kilos, mientras que Monterrei, la última en incorporarse en agosto, firmó una de sus mejores campañas recientes gracias a su apuesta por los blancos. El Ribeiro, por su parte, recuperó músculo productivo y consolidó la calidad de sus variedades autóctonas.
Al margen de las cinco DO, las Indicacións Xeográficas Protexidas (IXP) del vino gallego, que amparan producciones de pequeña escala en unas 50 hectáreas, también vivieron una vendimia favorable, con una recogida estimada de entre 150.000 y 200.000 kilos, aunque las bodegas todavía computan las últimas declaraciones de producción enológica.
Precios a la baja y costes al alza: la denuncia del sector
El récord de producción llega en un contexto de alerta. "Quien arriesga es el viticultor, que sigue cobrando lo mismo o menos cuando están disparados los costes de producción", advierte Carlos Basalo, responsable de Agricultura de Unións Agrarias, que recuerda el aumento de fitosanitarios, gasóleo y mano de obra. En la DO Rías Baixas, la alerta llegó antes de comenzar la vendimia, "cuando anunciaron que no se recogería parte de la uva", una situación que provocó una rebaja de los precios. Basalo cifra el coste de producción en 1,40 euros por kilo y anuncia que denunciarán la situación ante la Axencia de Control e Información Alimentarios (AICA).
José Antonio Presa, vogal del Sindicato Labrego Galego en el Consello Regulador das Rías Baixas, subraya que "la DO Rías Baixas crece más en producción que en ventas y eso es un problema", y alerta de que "las bodegas tienen una capacidad y más allá de ella no compran uva. Rías Baixas ya tiene acumulado casi dos años de uva, podría mantener el mercado de 2027 sin comprar". Roberto Rivas, presidente de la Asociación Galega de Viticultura (AGV-Fruga), confirma que los precios "bajaron desde la campaña anterior, algunos excesivamente bajos, aunque no tenemos constancia documental de casos extremos".
Cambio de modelo y demanda de limitar plantaciones
Las organizaciones del sector apuntan a un cambio estructural en la viticultura gallega. "Pasamos de tener viticultores pequeños y medianos, arraigados al medio rural, a tener empresas haciendo grandes plantaciones", señalan desde UUAA, que relacionan este cambio con "las políticas de la Xunta de Galicia, con ayudas públicas para la reestructuración de viñedo". Para defender el modelo tradicional de menor tamaño, UUAA demanda "una relación más estable entre viticultores, bodegas e intermediarios" y propone como primer paso "contar con una herramienta que midiese los costes de producción como tienen en Castilla y León, además de actualizar los registros vitícolas, que están anticuados en relación a los rendimientos de producción".
Roberto Rivas, de AGV-Fruga, considera que "la mejor solución pasa por controlar las plantaciones en DO como la de Rías Baixas a partir de ahora y, en algunos casos, cuando hay años excepcionales, hablar de rendimientos, una cuestión que se tratará en el Consello Regulador". En esta línea, el SLG propone "limitar las plantaciones, como las que se hicieron en los últimos años, que estaban relacionadas con grandes empresas", y defender "al pequeño viticultor, que va a tener problemas después para colocar su uva". El problema de no vender la uva ya ocurrió hace unos años en la DO Ribeira Sacra, donde "se estabilizaron los precios pero por el abandono de muchos viñedos", señala Presa. Basalo añade que "el abandono de viñedos en la Ribeira Sacra es otro problema, sobre todo fitosanitario, por la transmisión de enfermedades a otras explotaciones".
Medidas ante el cambio de tendencia mundial y apuesta por la innovación
Para el responsable de Agricultura de Unións Agrarias, Carlos Basalo, es el momento de "tomar medidas" ante un "cambio de tendencia mundial de menor consumo del vino", ya que "estamos al nivel de 1957 con más población", y plantea preguntarse "si paga la pena seguir creciendo sin medida", especialmente en la DO Rías Baixas. Entre 2020 y 2025, recuerda, "se incrementaron en 1.000 las hectáreas en las DO mientras se perdieron 1.200 viticultores". Como referencia internacional, menciona el caso de Portugal, donde en el Douro el Gobierno puso en marcha una ayuda para los viticultores de alrededor de 1.200 euros para aquellos que no pudieron recoger las uvas, y cuenta incluso con una tasa turística que sirve para apoyar al sector.
Como alternativa, el sector también mira hacia la innovación. Basalo aboga por trabajar en la puesta en marcha de nuevos productos y formatos de venta: "Tenemos que empezar a trabajar en la puesta en marcha de nuevos productos y nuevos formatos de venta de vino", y señala que "ya hay países que tienen el vino en lata y en muchas viviendas de Europa es más habitual, por la conservación, que se compre en tetrabrik". Entre las opciones que se consideran factibles están los vinos de menor graduación, e incluso los vinos sin alcohol.



