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La bolsa sueca inicia el procedimiento para expulsar a Eurobattery Minerals, la minera de A Gudiña

Eurobattery Minerals ha anunciado que el Nordic Growth Market (NGM) ha iniciado un procedimiento para excluir sus acciones de cotización, en un nuevo golpe a la compañía que promueve la mina de wolframio de San Juan, en A Gudiña. La firma acumula más de un mes de suspensión bursátil en Estocolmo y Stuttgart, y su cúpula se ha quedado sin presidente, sin auditor y sin proveedor de liquidez.

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(economiadigital.es)

El Nordic Growth Market lleva el caso a su comité disciplinario

Eurobattery Minerals ha comunicado que ha recibido una notificación del Nordic Growth Market, el mercado bursátil sueco para empresas de pequeño tamaño y crecimiento, en la que anuncia su intención de "presentar una solicitud ante su comité disciplinario para que examine presuntas infracciones de las normas aplicables". Según la propia compañía, el NGM tiene previsto solicitar la exclusión de cotización de las acciones de la sociedad.

Esta decisión se produce después de que la empresa acumule más de un mes sin cotizar en la bolsa sueca y en la alemana de Stuttgart, una situación que se ha agravado por la crisis en su cúpula directiva. La compañía, que promueve la apertura de la mina de wolframio de San Juan en A Gudiña, ha visto cómo la presión judicial y regulatoria ha descabezado su estructura de gobierno corporativo.

Una cúpula descabezada: condena al CEO, renuncias y dimisiones

La crisis se desató tras conocerse que el consejero delegado de Eurobattery Minerals, Roberto García Martínez, había sido condenado en España a dos años de prisión por fraude. La sentencia se refiere a hechos relacionados con una inversión en una explotación minera en Sierra Leona en 2011. La empresa cifra en 3,46 millones de dólares el importe de la multa y la responsabilidad solidaria por daños y perjuicios.

Posteriormente, el 21 de abril de 2026, la Audiencia Provincial de Bizkaia dictó una resolución de ejecución, confirmada por auto firme del 29 de mayo de 2026, por la que se suspendía la ejecución de la pena de prisión durante un periodo de prueba de cinco años. Según detalló la compañía, la suspensión está sujeta a condiciones como la realización de pagos mensuales y el ingreso en la cuenta del tribunal del 60% de la responsabilidad civil antes de que finalice el periodo. El incumplimiento podría revocar la suspensión y ejecutar la pena de prisión.

A esta condena se suma que la Autoridad Sueca contra los Delitos Económicos ha notificado a García Martínez su condición de sospechoso de tres cargos de uso de información privilegiada con carácter agravado, relacionados con operaciones con instrumentos financieros de la compañía. Ante esta situación, el presidente de Eurobattery, Jan-Olof Arnbom, presentó su dimisión, y Mangold Fondkommission AB, el proveedor de liquidez, también renunció.

El auditor también abandona el barco

La semana pasada, Eurobattery Minerals comunicó la renuncia de su auditor, Johan Isbrand, y de su suplente, Nils Appelqvist. Esta renuncia se sumó a la ola de salidas que ha dejado a la compañía sin pilares básicos de su gobernanza.

En su comunicado, la empresa indicó que el consejo de administración está investigando la situación y estudiando las medidas oportunas, aunque no precisó plazos ni próximos pasos. La desbandada se produce en un momento crítico para la compañía, que también ha sufrido un revés en su proyecto en Galicia.

El proyecto de A Gudiña pierde fuelle

La crisis en la cúpula ha trastocado los planes de apertura de la mina de wolframio de San Juan en A Gudiña. Eurobattery Minerals paralizó a finales de septiembre los trabajos de preparación del yacimiento, que se esperaba reabrir en el primer trimestre de 2027.

Además, la Comisión Europea ha rechazado la petición de la compañía para declarar esta mina como estratégica, a diferencia de lo que ha hecho con el proyecto de Touro, de Cobre San Rafael. A pesar del portazo de Bruselas, la concesión minera de A Gudiña está asegurada hasta 2055, cuenta con autorización arqueológica y ha recibido la luz verde a la evaluación de impacto ambiental.

El yacimiento alberga unas reservas aproximadas de 67.000 toneladas de mineral, con una ley media de alrededor del 1,3% de trióxido de tungsteno (WO3). Los cálculos de la empresa apuntaban a la creación de 35 puestos de trabajo directos y unos 100 indirectos. Ahora, el futuro de la iniciativa pende de la resolución del comité disciplinario del NGM y de la evolución de la situación judicial de su consejero delegado.