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Nodosa ultima el buque para Nueva Zelanda: la industria acapara tres de cada diez accidentes laborales en la provincia

El astillero Nodosa ultima la entrega de un buque con destino a Nueva Zelanda. Esta operación coincide con la publicación de datos que revelan que la industria acapara tres de cada diez accidentes de trabajo en la provincia.

Fotografía que ilustra la noticia: Nodosa ultima el buque para Nueva Zelanda: la industria acapara tres de cada diez accidentes laborales en la provincia
(atlantico.net)

Nodosa ultima un buque con destino a Nueva Zelanda

El astillero Nodosa ultima estos días la construcción de un buque que será entregado a un armador de Nueva Zelanda. La operación, que no ha sido detallada en cuanto a características técnicas o fecha exacta de entrega, confirma la actividad de la factoría en el segmento de mercantes y pesqueros de tonelaje medio, un nicho en el que el astillero vigués ha centrado su cartera de pedidos en los últimos años.

La noticia, avanzada por Atlántico, sitúa a Nodosa en el circuito de exportación a mercados lejanos, algo habitual en la industria auxiliar gallega pero que en el naval tiene un valor estratégico: cada contrato firmado fuera de Europa implica carga de trabajo directa para la plantilla y para la red de empresas auxiliares que depende de los astilleros de la ría.

La industria provincial concentra el 30% de los accidentes laborales

En paralelo, los últimos datos de siniestralidad laboral en la provincia reflejan que la industria acapara tres de cada diez accidentes de trabajo registrados. El peso del sector industrial en la economía provincial, con el naval y la automoción como puntas de lanza, explica en parte esa concentración, pero también apunta a la necesidad de reforzar la prevención en los entornos de mayor riesgo.

Esta cifra llega en un momento en el que las plantas industriales gallegas operan con cargas de trabajo elevadas, como demuestra el propio caso de Nodosa. La coexistencia de ambos datos -exportación y siniestralidad- subraya la doble cara de un sector que tira del empleo pero que sigue arrastrando índices de accidentes superiores a los de otros sectores.

Implicaciones para el naval y la industria gallega

El avance de la construcción del buque para Nueva Zelanda confirma que los astilleros gallegos mantienen actividad exportadora en un contexto de demanda internacional estable. Para la ría de Vigo, donde el naval arrastra a un amplio tejido auxiliar, cada entrega supone liberar capacidad y abrir hueco en grada para nuevos contratos.

Por otro lado, la evolución de la siniestralidad industrial es un asunto que la Xunta y los agentes sociales siguen de cerca, especialmente en un sector como el naval, donde las condiciones de trabajo en altura y en espacios confinados elevan el riesgo. Los datos provinciales refuerzan la necesidad de mantener los programas de prevención en las empresas auxiliares, que son las que concentran la mayor parte de la contratación temporal y donde más difícil resulta sostener las medidas de seguridad.

Conclusión

La combinación de una nueva entrega naval con destino lejano y los datos de siniestralidad industrial dibujan un panorama complejo para la economía provincial: por un lado, un sector productivo con capacidad para competir a nivel global; por otro, una asignatura pendiente en prevención que afecta a una parte significativa del tejido empresarial. La atención de los próximos meses estará en confirmar la entrega del buque neozelandés y en las medidas que las administraciones y las empresas adopten para reducir la incidencia de los accidentes en la industria gallega.