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La inflación repunta al 4,9% en septiembre y encarece el gasóleo B un 47% en lo que va de año

La inflación vuelve a acelerarse. El índice de precios de consumo (IPC) del mes de septiembre, avanzado este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), sitúa la subida interanual en el 4,9%, seis décimas más que en agosto y el mayor repunte desde febrero de 2023. La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos frescos, también sube dos décimas, hasta el 3,1%, su nivel más alto desde marzo de 2024.

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(nosdiario.gal)

El conflicto en Oriente Próximo dispara los carburantes, con especial impacto en el sector primario

El INE atribuye esta nueva subida a dos factores concretos: los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos privados, que suben cuando en septiembre de 2025 bajaron, y los paquetes turísticos, cuyo descenso es menor que el registrado el año pasado.

La evolución de los carburantes en lo que va de año es contundente. La gasolina se ha encarecido un 32% desde enero de 2026, pasando de 1,45 euros el litro a 1,92 euros. El gasóleo A, el de automoción, ha subido un 34% en el mismo período. Pero el incremento más acusado corresponde al gasóleo B, el utilizado en maquinaria agrícola, pesca y calderas de calefacción, que ha experimentado una subida del 47%.

Este encarecimiento del gasóleo B afecta de lleno a sectores estratégicos para la economía gallega. El sector primario es uno de los que más está padeciendo el incremento del precio de los combustibles, en un contexto donde el valor de algunos productos básicos como huevos, carne de vacuno o pescado lleva más de un año disparado. El impacto se deja notar especialmente en actividades que dependen directamente de las producciones de la región.

En clave acumulada, el IPC ha aumentado un 25,3% en los últimos cinco años. Por partidas, los alimentos y bebidas no alcohólicas se han encarecido un 35%, mientras que vivienda y transporte lo han hecho en un 25% cada uno.

El Gobierno aprueba nuevas medidas y rebajas fiscales para contener los carburantes

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes un nuevo paquete de medidas para paliar la subida de precios. El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha destacado los esfuerzos del Ejecutivo para contener el coste de los carburantes, asegurando que "el esfuerzo de España en la reducción del impuesto hace que el precio de la gasolina esté por debajo de la zona euro y de las principales economías europeas".

El Gobierno ha acordado mantener las rebajas fiscales para gasolina y diésel, con ayudas de 20 céntimos por litro en octubre, 13 céntimos en noviembre y seis céntimos en diciembre. Cuerpo ha asegurado que, si los precios suben por encima del 15%, se volvería a una rebaja de 20 céntimos en noviembre o diciembre.

En paralelo, se prorrogan las ayudas al sector agroalimentario, incluida la compensación por los sobrecostes del gasóleo agrícola. Se garantiza la continuidad de las bonificaciones para el gasóleo profesional de agricultores, ganaderos y sector del mar, así como del transporte de mercancías por carretera. El ministro ha abierto la puerta a ampliar la cuantía de las líneas de ayuda para estos sectores, dada su especial exposición a la subida de los carburantes.

En materia energética, el Ejecutivo ha acordado limitar la subida de la tarifa de último recurso (TUR) del gas al 15% y fijar el precio de la bombona de butano en 19,55 euros. Cuerpo ha explicado que "en la tarifa de último recurso del gas lo que hacemos es atender las medidas específicas para el invierno, limitando la subida de la tarifa que protege a más de tres millones de consumidores". También se mantienen los descuentos extraordinarios del bono social eléctrico, con una rebaja del 42,5% para consumidores vulnerables y del 57,5% para los vulnerables severos, y se retomarán las bonificaciones del IVA de la electricidad si el precio crece por encima del 15%.

El BCE sube tipos y encarece las hipotecas en un contexto de inflación estructural

La inflación se ha convertido en el centro de atención de las autoridades europeas. El Banco Central Europeo (BCE) ha elevado en su última reunión las previsiones de inflación para la zona euro y ha revisado a la baja sus pronósticos de crecimiento económico para 2026 y 2027. Según las nuevas proyecciones macroeconómicas, la inflación general se situará de media en el 3% en 2026, en el 2,3% en 2027 y en el 2% en 2028, una revisión al alza respecto a las estimaciones de marzo, cuando el organismo preveía tasas del 2,6%, 2% y 2,1%.

Esta nueva subida de precios confirma que la inflación adopta un carácter estructural, afectando de manera desigual a la población. El incremento del IPC incide de forma muy negativa sobre las rentas del trabajo, hasta el punto de ser un factor clave en la pérdida de poder adquisitivo: en los últimos cinco años, los salarios han aumentado solo un 10% mientras los precios se elevaban un 25,3%, lo que supone una caída de 15 puntos en el poder de compra de los trabajadores.

La respuesta de los bancos centrales, con subidas de tipos de interés, tiene consecuencias directas sobre las familias hipotecadas. El BCE ha elevado los tipos en 50 décimas porcentuales a lo largo de 2026, dejándolos en el 2,50%. Como resultado, la cuota de una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años ha ascendido a 795,6 euros mensuales, 84 euros más que en enero de este año.

El encarecimiento del coste de la vida golpea con más fuerza a quienes menos recursos tienen, en un escenario donde la energía y los alimentos básicos mantienen una presión alcista que no da tregua ni a la industria ni a los hogares gallegos.