La Fundación Adolfo Domínguez ensaya 24 variedades de lino gallego para recuperar el textil autóctono
La Fundación Adolfo Domínguez ha impulsado la recuperación del cultivo del lino en Galicia con un proyecto piloto que abarca 11 plantaciones en A Coruña y Pontevedra. La iniciativa, desarrollada con la Xunta y la entidad Legados, busca reintroducir una materia prima histórica en la industria textil gallega. En noviembre se conocerán los primeros resultados sobre qué variedades responden mejor al proceso de enriado, hilado y tejido.

Un proyecto piloto con 11 plantaciones y 24 variedades
La Fundación Adolfo Domínguez ha puesto en marcha un proyecto piloto para recuperar el cultivo del lino en Galicia, una materia prima con fuerte arraigo histórico en la comunidad. La iniciativa, enmarcada en la Iniciativa Galega polo Liño, cuenta con la participación de la Xunta de Galicia y de la entidad Legados.
Las plantaciones se distribuyen en tres centros especializados de investigación: Guísamo (Bergondo, A Coruña), Mabegondo (Abegondo, A Coruña) y Salcedo (Pontevedra). En total, son 11 parcelas experimentales en las que se han sembrado 24 variedades de semillas de lino gallego, con el objetivo de identificar cuáles generan el mejor tejido para la confección de prendas de vestir.
Según la información publicada por Economía Digital, la entidad calcula que en noviembre tendrá sus primeras conclusiones sobre qué variedades responden mejor al proceso de enriado, tejido de hilado en fino, resistencia y calidad del tejido. Los resultados permitirán seleccionar las semillas de origen gallego que produzcan tejidos con el mejor color, finura y resistencia.
La fabricación de telas, también en proceso de ensayo, se realizará en una planta piloto para seleccionar las semillas que generen el tejido con mejores prestaciones. Estas parcelas experimentales están sembradas con 24 variedades de semillas de lino gallego, y el objetivo es comprobar cuáles generan un mejor tejido para producir prendas de vestir.
Colaboración institucional y científica
El proyecto cuenta con el respaldo de la Axencia Galega da Calidade Alimentaria (Agacal) de la Xunta de Galicia, con la que se han desarrollado los convenios necesarios para poner en marcha las plantaciones. Además, la Fundación Adolfo Domínguez trabaja con la Misión Biolóxica de Galicia, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), para ensayar las diferentes variedades de semillas de lino gallego.
En la investigación participan las investigadoras Pilar Castro, en el CIAM de Mabegondo, donde se cultivan siete variedades; Gabriela Quiroga, en el CFEA de Guísamo, con cuatro variedades; y el investigador científico Bernardo Ordás, jefe del grupo de Adaptación y Sostenibilidad de Cultivos del CSIC en Galicia, donde se cultivan y analizan 13 variedades.
La colaboración entre el sector privado, la administración autonómica y los centros de investigación refleja un enfoque integral para recuperar un cultivo que fue clave en la economía gallega durante siglos. La implicación de Agacal y del CSIC aporta el respaldo técnico necesario para evaluar la viabilidad agronómica y textil de las variedades autóctonas.
Los próximos pasos: análisis textil en Cataluña
Una de las fases más relevantes del proyecto es el análisis textil de las muestras obtenidas hasta el momento. Según la información recogida, ocho muestras de lino, procedentes de cuatro variedades diferentes y enraizadas mediante dos procesos distintos, ya han sido enviadas al Instituto de Investigación Textil y de Cooperación Industrial de la Universitat Politècnica de Catalunya (Intexter) para su tratamiento en una planta piloto.
Los resultados de este análisis, centrados en la resistencia, finura y color del tejido, se esperan para principios de 2027. Esta evaluación será determinante para confirmar si el lino gallego puede incorporarse al proceso de producción de prendas de la firma Adolfo Domínguez.
Paralelamente, la fabricación de telas también se está ensayando en una planta piloto, un paso que permitirá validar la cadena de valor completa, desde la semilla hasta la prenda final. La Fundación Adolfo Domínguez ha reforzado recientemente su organigrama con la incorporación de Sergio Blecua y Charo Izquierdo a su patronato, un movimiento que podría estar vinculado a la consolidación de este tipo de proyectos estratégicos.



