Empresas Emergentes Galicia 2026: nueve medianas compañías reciben el homenaje por su crecimiento e innovación
Más de un centenar de personas se dieron cita este martes en el Club Cámara Noroeste de A Coruña para asistir a la presentación de Empresas Emergentes Galicia 2026, una iniciativa impulsada por Economía Digital con el apoyo de Banco Sabadell que reconoce a nueve compañías gallegas de tamaño medio por su crecimiento sostenido, su apuesta por la innovación y su impacto en el territorio. El acto, definido por los organizadores como un homenaje al «corazón económico» de Galicia, sirvió para visibilizar a proyectos que, pese a su solidez, no gozan del foco mediático de los grandes grupos.

Un reconocimiento a las empresas que sostienen el tejido productivo gallego
El presidente de la Cámara de Comercio de A Coruña y exconselleiro de Industria, Antonio Couceiro, inauguró el acto con una idea que vertebró toda la jornada: «Saber hacer y hacer saber». Con esa fórmula resumió el doble objetivo de la iniciativa: premiar la trayectoria de compañías que destacan por su buen hacer y, al mismo tiempo, darles la visibilidad que suelen acaparar las grandes corporaciones.
Pablo Junceda, director general de Sabadell Gallego, incidió en esa misma idea al señalar que «hay un mundo empresarial de grandes compañías que sale en los medios de comunicación con grandes titulares, pero hay una inmensa mayoría de medianas empresas que son los que conforman el corazón económico de Galicia». Un diagnóstico compartido por Juan García, CEO de Economía Digital, quien defendió que la iniciativa «visibiliza y hace justicia a futuros campeones que no tienen tanta presencia ante la opinión pública como las IBEX y las grandes multinacionales que afortunadamente tenemos en este país».
Nueve compañías, un mismo patrón de crecimiento y arraigo
Las empresas homenajeadas fueron Centum, Cristalería Ramos, Granja Campomayor, Hifas da Terra, Incoga Group, Marine Instruments, Tarlogic Security, Tecglass y Torre de Núñez. Todas ellas superaron un proceso de selección exigente, en el que se evaluaron criterios como un incremento de facturación del 10% anual de manera sostenida durante los diez últimos ejercicios, la generación de beneficios en los dos últimos años, la actividad exportadora o la presencia de filiales en el exterior. También se valoraron la inversión en innovación, el empleo y la transparencia.
El comité asesor que tomó la decisión final estuvo formado por referentes del ámbito empresarial, institucional y académico de Galicia, entre ellos la directora general del Igape, Covadonga Toca; el propio Antonio Couceiro; Pablo Junceda; Justo Sierra, presidente de la patronal del metal Asime y de Urovesa; la catedrática de Organización de Empresas de la USC, María Bastida; el catedrático de Economía Financiera de la USC, Luis Otero; y el director de Economía Digital Galicia, Julián Rodríguez.
El resultado fue un grupo heterogéneo, con presencia de sectores diversos y de distintos puntos de Galicia, desde el Eje Atlántico hasta el interior. La diversidad de trayectorias, con compañías centenarias y otras de creación más reciente, evidenció que la experiencia no está reñida con la capacidad de innovación y adaptación.
De los castañares de Hifas da Terra al trastero de Tarlogic: las historias de los premiados
Los discursos de los homenajeados dejaron un denominador común: el arraigo en Galicia. Esteban Sinde, presidente y responsable de I+D+i de Hifas da Terra, agradeció al tejido empresarial gallego, a instituciones como GAIN y al propio medio ambiente gallego el apoyo recibido. La compañía, nacida en unos castañares donde brotaban setas, evolucionó de empresa de alimentación a firma de salud vinculada a la nutrición y la medicina preventiva, siendo «pionera en un sector que no se conocía», según su presidente.
Nuria Peñamaría, responsable de Marketing y Comunicación de Incoga, destacó la orientación al cliente y la búsqueda de la excelencia como señas de la constructora, que trabaja en diez países «manteniendo las raíces en Galicia». Por su parte, María Caridad García Busto, propietaria de Granja Campomayor, confesó que cuando recibió la llamada de Economía Digital pensó que se trataba de un error, porque su empresa empezó recogiendo unos 200 huevos en Palas de Rei en 1942. «Me hizo mucha ilusión tener muchos años de historia y conservar las ganas de aprender, cambiar y construir cosas nuevas», proclamó.
Iria Ramos, representante de la tercera generación de Cristalería Ramos, agradeció a los fundadores de la empresa ourensana que «nos han enseñado todo», y destacó el equipo humano que conforma la compañía. Gabriel Gómez, CEO de Marine Instruments, evocó una anécdota de sus primeros premios, cuando el dueño de la compañía le dijo que «algo malo tiene que ir en el país si nos daban ese premio». «Bromas aparte, estoy emocionado. Esto nos ayuda a seguir trabajando duro y a seguir innovando», concluyó el ejecutivo de la firma con sede en Nigrán.
Innovación, humildad y un reconocimiento sin coste para las premiadas
Héctor Estévez, CEO de Centum, empresa de base tecnológica asentada en Vigo y especializada en sistemas aeronáuticos de comunicación, desgranó en tres puntos las razones de su satisfacción: la «calidad» del comité asesor, «la calidad de las empresas que han salido del proceso de selección» y el hecho de que «no nos han pedido dinero» para participar. Andrés Tarascó, CEO de Tarlogic, compañía compostelana de ciberseguridad con prácticamente todo el IBEX como cliente, compartió esa sorpresa y recordó que «no nacimos en un garaje como otras tecnológicas con más glamour, sino en un trastero». El ejecutivo agradeció el apoyo de la Cámara de Santiago en los orígenes de la firma.
Inés López Villaverde, directora financiera de Tecglass, expresó su alegría por recibir el reconocimiento en Galicia: «No hemos dedicado tiempo a la publicidad, a compartir nuestros logros. Por eso nos llamó la atención que pensaseis en nosotros, y es gracias a vuestro análisis que recibimos esta distinción desde la humildad». José Manuel Núñez Torres, director general de Torre de Núñez, empresa asentada en Lugo y consolidada en el mercado medio siglo después de que sus fundadores comenzaran a distribuir productos cárnicos por España, puso en valor que «llevamos con orgullo la marca Galicia en todos los mercados en los que estamos» y subrayó la importancia de que el crecimiento del grupo se traduzca en riqueza y empleo en su tierra.



