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El foro de APD en Santiago reivindica a Galicia como centro puntero de innovación

El segundo Foro de Competitividad y Reindustrialización organizado por APD en Santiago de Compostela ha servido para que líderes empresariales reivindiquen a Galicia como un territorio de gran capacidad innovadora, en un contexto marcado por la complejidad geopolítica y el desafío de la soberanía tecnológica e industrial.

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(economiadigital.es)

Un foro con respaldo institucional y empresarial

La jornada, celebrada en Santiago, contó con el respaldo de la Xunta de Galicia, el Círculo de Empresarios de Galicia, el Nordés Club Empresarial y el Club Financiero de Santiago. La inauguración corrió a cargo de Ana Sánchez, directora de la zona noroeste de APD, y de Norberto Penedo, director del Área de Competitividad del Igape, quien advirtió del «desafío de soberanía tecnológica e industrial» que afronta la comunidad y que será clave para su futuro.

APD, entidad fundada en 1956 con el objetivo de impulsar el desarrollo profesional y la mejora de las capacidades directivas en España, reunió a expertos y directivos para analizar los retos económicos y geopolíticos actuales.

La elección de Santiago como sede no fue casual: Galicia se sitúa en el centro de un debate sobre reindustrialización y competitividad que afecta directamente a sectores clave de la economía gallega, como el naval, la automoción o la biotecnología.

Geopolítica y energía: el nuevo escenario internacional

Gonzalo Escribano, investigador principal y director del Programa de Energía y Cambio Climático del Real Instituto Elcano, ofreció las claves del nuevo escenario internacional. Entre ellas, el desistimiento de Estados Unidos como árbitro global, una tendencia que, a su juicio, se prolongará más allá del mandato de Donald Trump.

Escribano señaló también la reconfiguración del mapa energético a dos niveles: por un lado, Rusia redirige su mercado energético hacia Asia mientras Venezuela se convierte en suministrador de Estados Unidos; por otro, la electrificación europea genera dependencia de componentes y materiales críticos, un factor que condiciona la soberanía industrial del continente.

En la primera mesa de diálogo, directivos como Óscar González, director de IT & IA Technologies Division de ITG; Jorge Arteaga, CEO de Bandalux; o María Luisa Romero, directora general de Palibex, debatieron sobre el entorno geopolítico. Lourdes Guerra, presidenta de INEO, insistió en que la colaboración entre empresas es una «palanca esencial para ganar tamaño», impulsar el crecimiento y reforzar la competitividad del tejido productivo gallego.

Stolt Sea Farm: «Galicia es un centro puntero de investigación e innovación»

Jordi Trias, presidente de Stolt Sea Farm, fue uno de los protagonistas del foro. Tras 11 años en la comunidad, Trias rechazó que Galicia sea solo un buen lugar para comer: «Galicia es un centro puntero de investigación e innovación». El ejecutivo reclamó un plan de comunicación que dé a conocer este potencial, no por «decir que somos guapos y bonitos», sino porque «va a atraer talento, inversión y va a recircular la capacidad que tenemos en Galicia y que nadie conoce».

Trias estableció un paralelismo con su propia empresa: «En Stolt Sea Farm tenemos una historia que contar y nos hace falta una marca para contarla», subrayó.

En la mesa, junto a Trias, participaron Esteban Raposo, consejero delegado de Toldos Gómez; Carme Pampín, CEO de Galchimia; y José Luis Fernández, socio fundador y director general de Cofrico, Gradhoc y Arealva Group. El debate giró en torno a sostenibilidad, innovación y captación de talento.

Sostenibilidad, talento y el freno de la falta de profesionales

Esteban Raposo, de Toldos Gómez, matizó el discurso sobre sostenibilidad: «Nadie nos va a comprar un toldo porque seamos más sostenibles, ni los bancos nos van a dar el dinero más barato». Para Raposo, la sostenibilidad es un modelo de gestión que ayuda a identificar los grupos de interés, a saber qué esperan de la empresa y a perdurar en el tiempo, que es «el verdadero éxito».

Carme Pampín, de Galchimia, recordó los inicios de su empresa, cuando valoraron crear la empresa en Galicia sin clientes pero con materia prima y talento universitario. «Durante muchos años estuvimos exportando a otros países» el talento gallego, pero ahora el sector biotecnológico «tiene un potencial tremendo y está emergiendo». Pampín destacó la creación del clúster de biotecnología, una iniciativa de empresas que «nos encontrábamos siempre en los aeropuertos, porque te tienes que ir fuera para darte cuenta de lo que se hace en Galicia».

José Luis Fernández, de Cofrico, puso el foco en la escasez de profesionales cualificados: «Si pudiéramos duplicar el número de técnicos que tenemos, podríamos crecer al ritmo que quisiéramos. Estamos diciendo que no a muchas empresas de nivel porque no tenemos la capacidad de servicio por la escasez de profesionales del sector», explicó. Fernández también relató cómo, en septiembre de 2008, con la crisis financiera, buscó en Latinoamérica soluciones que están en el origen de la evolución actual del grupo y del desarrollo de la inteligencia artificial a través de Gradhoc, proyecto nacido en 2016.