El ahorro crece cinco veces más que el crédito en Vigo y provincia
La economía de Vigo y su provincia camina con dos velocidades distintas en lo que a dinero bancario se refiere. Mientras el ahorro depositado en las entidades financieras crece a un ritmo cinco veces superior al del crédito, los préstamos concedidos a familias y empresas avanzan a un ritmo mucho más lento. Los últimos datos publicados por Atlántico confirman una brecha que lleva meses ampliándose y que condiciona la actividad de bancos, empresas y hogares de la comarca.

El ahorro deposita y el crédito avanza con cautela
Los depósitos bancarios en Vigo y su provincia están creciendo cinco veces más que el crédito concedido. Así lo refleja la última estadística oficial que ha dado a conocer el diario Atlántico, que compara la evolución interanual de ambas magnitudes en el área metropolitana olívica.
El ritmo de aumento del ahorro ha superado con claridad al de la financiación. Esto significa que hogares y empresas de la comarca están acumulando liquidez bancaria a un ritmo muy superior al que están solicitando nuevos préstamos. El dato, aunque preliminar, apunta a un comportamiento prudente por parte de los agentes económicos locales, que prefieren guardar recursos antes que endeudarse en un entorno de tipos todavía elevados.
Los bancos interceptan esta tendencia: captan más pasivo del que colocan en forma de crédito. Esa situación, sostenida en el tiempo, tiene efecto directo sobre la rentabilidad de las entidades, que ven encarecida su estructura de financiación en comparación con la rentabilidad que obtienen por los préstamos.
Tipos de interés y preferencia por la liquidez
El encarecimiento del dinero ha sido el principal detonante del cambio de comportamiento. Tras la subida de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo, las familias y las empresas de Vigo han reducido su apetito por el endeudamiento y han optado por mantener sus ahorros a la vista o en productos de plazo, que ahora ofrecen rentabilidades más atractivas que en años anteriores.
La provincia no es ajena a lo que ocurre en el resto del país, pero la brecha entre ahorro y crédito resulta especialmente acentuada en esta zona. La industria naval, la automoción y el sector servicios, que conforman el grueso del tejido productivo vigués, se han mostrado contenidos a la hora de solicitar nueva financiación para inversión o circulante.
Esta dinámica también responde a un factor de incertidumbre. Las empresas prefieren contar con colchones de liquidez ante posibles tensiones en los plazos de cobro y pago, mientras que los hogares destinan una parte mayor de la renta disponible a amortiguar el impacto de una inflación que, aunque moderada, todavía pesa sobre el consumo.
Un dato que condiciona la actividad bancaria y la inversión
La divergencia entre ahorro y crédito tiene implicaciones directas sobre la capacidad de financiación de proyectos en la ciudad y en el resto de la provincia. Con un crédito que crece a un ritmo cinco veces inferior al de los depósitos, la capacidad de los bancos para prestar no se ve limitada por falta de recursos, sino por la demanda o por los criterios de concesión más prudentes.
Para el pequeño comercio y la industria auxiliar gallega, este dato significa que el acceso a financiación no depende tanto de la disponibilidad de fondos en las entidades como de la solvencia de los solicitantes y de la rentabilidad esperada de sus proyectos. La banca mantiene una política de riesgo exigente, especialmente con sectores que muestran márgenes ajustados tras la crisis de costes energéticos y de materias primas.
El comportamiento diferenciado entre ahorro y crédito también afecta al consumo y a la inversión futura. Si la tendencia se mantiene, es previsible que los bancos sigan remunerando mejor los depósitos para no perder clientes y que, al mismo tiempo, intenten activar la demanda de préstamos en segmentos donde el riesgo sea asumible. {\n}\nEste es el contexto en el que se mueven los departamentos de riesgos de las oficinas en Vigo, sometidos a la presión de colocar crédito en un mercado que por ahora opta por el ahorro como refugio. Los próximos meses determinarán si la brecha comienza a cerrarse o si, por el contrario, la prudencia se convierte en una tendencia estructural en la comarca viguesa. Los datos oficiales seguirán certificando mes a mes si la situación se consolida.



