Bruselas declara estratégica la mina de cobre de Touro y O Pino, en el punto de mira de vecinos y ecologistas
La Comisión Europea ha dado carácter estratégico al proyecto de extracción de cobre promovido por Cobre San Rafael en los municipios coruñeses de Touro y O Pino, en la comarca de Arzúa. La designación, dada a conocer este viernes junto a otros 45 proyectos en toda la UE, permitirá agilizar los trámites administrativos y facilitará el acceso a financiación, aunque no garantiza fondos automáticos. La decisión llega en plena polémica con colectivos vecinales y ecologistas, que llevan años alertando del riesgo de contaminación del agua.

Qué implica la designación europea para el proyecto
El proyecto de Cobre San Rafael en Touro y O Pino ha sido incluido en la segunda lista de proyectos estratégicos de materias primas críticas que maneja la UE. Según la información publicada por www.nosdiario.gal, la Comisión Europea presentó esta sexta feira una segunda quenda de 46 proyectos estratégicos para la extracción, procesamiento y reciclaje de materias primas críticas en la Unión Europea, entre los que figuran dos situados en el Estado español: el de extracción de cobre promovido por Cobre San Rafael en los municipios de Touro y O Pino, y otro para el procesado de wolframio pilotado por la minera Abenjar Tungsten.
La condición de estratégico implica, según la normativa comunitaria, una simplificación de trámites para acelerar su puesta en marcha, asistencia para conectar con proveedores y compradores, y apoyo para acceder a financiación. No obstante, el Ejecutivo comunitario no ha detallado de qué modo contribuirá a los proyectos seleccionados, ya que la designación no garantiza un acceso automático a fondos europeos. La Lei de Materias Primas Críticas sí establece que el proceso de concesión de permisos no debe exceder los 27 meses para proyectos de extracción y los 15 meses para otros proyectos, con sujeción a las condiciones establecidas en la legislación de la UE y nacional.
Esta designación supone un impulso significativo para un proyecto que lleva años en el aire. La reactivación de la antigua explotación de cobre salió a exposición pública en agosto de 2018 y desde entonces ha generado un fuerte rechazo social. Con la inclusión en la lista europea, el proyecto gana en agilidad administrativa y visibilidad, pero la oposición vecinal y ecologista sigue firme.
El contexto europeo: soberanía de materias primas críticas
La decisión sobre Touro y O Pino se enmarca en una estrategia comunitaria más amplia para reducir la dependencia exterior de materias primas críticas. El vicepresidente europeo de Prosperidad y Estrategia Industrial, Stéphane Séjourné, defendió en una rueda de prensa en Bruselas que “Europa está a redobrar os seus esforzos como nunca antes para recuperar a súa soberanía sobre as materias primas críticas”. Según sus palabras, los proyectos seleccionados necesitarán un investimento de preto de 21.100 millóns de euros para poñerse en marcha.
El objetivo comunitario es fortalecer las cadenas de valor europeas en sectores como baterías, defensa, industria aeroespacial e imanes permanentes, y no depender en más de un 65% de un país tercero, en especial de China. Para 2030, la UE quiere tener capacidad suficiente para extraer al menos el 10% de los minerales estratégicos que consume, transformar el 40% y reciclar el 25%.
Los nuevos proyectos estratégicos se sitúan, además de en el Estado español, en Bélgica, Bulgaria, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Lituania, Países Bajos, Polonia, Portugal, Rumanía, Eslovaquia y Suecia. Fueron seleccionados entre 102 solicitudes recibidas, con base en criterios como su contribución a la seguridad del suministro, la viabilidad técnica, la sostenibilidad y los beneficios transfronterizos. Abarcan 15 de las 17 materias primas estratégicas contempladas en la Lei de Materias Primas Críticas, incluidos litio, níquel, cobalto, manganeso y grafito, que contribuirán a diversificar el suministro en la cadena de valor de las baterías de la UE.
Esta es la segunda lista de proyectos estratégicos que publica Bruselas. El año pasado designó una primera rolda de 47 proyectos estratégicos en suelo europeo y otros 13 en países terceros que están aún en fase de desarrollo. Con la nueva listaxe, la UE refuerza su apuesta por la extracción de materias primas críticas en territorio propio, un movimiento que no está exento de polémica.
Rechazo vecinal y ecologista al proyecto minero
El proyecto de reactivación de la antigua explotación de cobre en Touro y O Pino ha generado un gran rexeitamento veciñal e social desde que salió a exposición pública en agosto de 2018. La Plataforma Veciñal 'Mina Touro - O Pino Non' y colectivos como Amigas da Terra e Ecoloxistas en Acción alertan sobre la contaminación da auga. Estas dos últimas organizacións aseguraron onte que los proyectos seleccionados presentan “moitas irregularidades e riscos ambientais e sociais”.
Ademais, afirmaron que se suman aos seis proxectos mineiros estratéxicos que a Comisión xa sinalara no Estado español, apuntándoo como “zona de sacrificio”. Por último, sinalaron que Bruxelas segue apostando pola extracción de materias primas “malia os graves impactos ambientais e sociais, cando deberían priorizar a redución da demanda”.
El rechazo social se extiende a los concellos de Touro, O Pino, Santiago de Compostela y otros lindeiros. La comarca de Arzúa, conocida por su tradición agroganadera y por el Camino de Santiago, ve con preocupación la reactivación de una mina a cielo abierto que ya operó en el pasado. Los colectivos ecologistas llevan años denunciando los riesgos para los acuíferos y para el entorno natural, y ahora ven con alarma que la UE avale este tipo de proyectos.
A pesar de la designación europea, el proyecto sigue encontrando una fuerte oposición social y ambiental. La decisión de Bruselas no aclara cómo se resolverán estas tensiones, y el futuro de la mina dependerá en última instancia de las autorizaciones administrativas y del cumplimiento de la normativa ambiental. Mientras tanto, la UE insiste en la necesidad de asegurar el suministro de materias primas críticas para la transición verde, un objetivo que choca de frente con las preocupaciones de los vecinos y ecologistas gallegos.



