Rueda y el Gobierno cierran filas con SAIC Motor y fijan el inicio de obras para finales de 2027
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, han cerrado filas este miércoles en torno al proyecto de SAIC Motor para levantar en Ferrol su primera fábrica de Europa. Ambos trasladaron un mensaje de «tranquilidad» y defendieron la tramitación del proyecto, después de que informes atribuidos al Ministerio de Defensa y a los servicios de inteligencia alertaran del riesgo de espionaje por la cercanía del emplazamiento al arsenal militar de Ferrol y al astillero de Navantia.

Rueda asegura que Defensa será «favorable» a la fábrica pese a los condicionantes
Rueda compareció tras participar en la reunión del Cecopi, donde se hizo seguimiento del operativo especial por el eclipse, y aprovechó para poner en valor la llamada que recibió este pasado martes de la ministra de Defensa, Margarita Robles. Según explicó el presidente gallego, la ministra le adelantó que la postura de su departamento será «favorable» a la planta de SAIC, aunque con los «necesarios condicionantes» que se establecen siempre que se levanta este tipo de factorías en terrenos próximos a una instalación militar.
«Agradezco la coordinación que en este tema, desde el principio, estamos teniendo. Creo que es como se deben hacer las cosas entre Xunta y Gobierno para hacer posible una inversión importantísima para Ferrolterra y Galicia», apuntó Rueda, que dijo esperar que no haya impedimentos que no tenían «mucha lógica». El presidente gallego confirmó además que la tramitación sigue su curso y que la intención es que la construcción comience a finales del año que viene, es decir, a finales de 2027, y que la fábrica esté terminada antes de que finalice 2028.
El Gobierno autonómico y central destacan la colaboración «desde el primer momento»
El delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, también quiso enviar un mensaje de «tranquilidad» sobre el proyecto y puso en valor la colaboración entre la administración autonómica y el Gobierno central desde el «primer momento». Sus declaraciones se producen en un contexto de máxima expectación por la inversión, que supondría la primera planta de producción del fabricante chino en el continente europeo.
La apuesta de ambas administraciones por blindar el proyecto llega después de que salieran a la luz informes atribuidos a Defensa y a los servicios de inteligencia que alertaban de un posible riesgo de espionaje debido a la cercanía entre el lugar donde se situaría la fábrica y el arsenal militar de Ferrol y el astillero de Navantia, donde se trabaja con sistemas militares estadounidenses. Una circunstancia que, según Rueda, no es nueva en otros enclaves donde conviven instalaciones civiles y militares en proximidad.
Rueda carga contra las «difamaciones» y se queda con la «posición oficial» del ministerio
El presidente de la Xunta elevó el tono al ser preguntado por el origen de las informaciones que apuntaban a esos informes de Defensa y de los servicios de inteligencia. Rueda los calificó de «difamaciones» que salieron a la luz y explicó que la propia ministra Robles le aseguró que no proceden de canales oficiales ni están amparadas por la postura del Ministerio.
«No es nuevo. Ya en otras ocasiones conviven, más o menos en cercanía, instalaciones de este tipo con instalaciones militares. Es lógico poner prevenciones que garanticen cuestiones de seguridad y es lo que se va a hacer», subrayó. Y sentenció: «Me quedo con la posición oficial del ministerio». Con estas palabras, Rueda quiso despejar cualquier duda sobre el respaldo institucional al proyecto mientras continúa su tramitación administrativa, en la que «quedan muchas cosas por hacer».



