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Pesca, Gobierno y Xunta exigen en la UE excluir el palangre de las 87 zonas vetadas

El sector pesquero, el Gobierno central y la Xunta de Galicia han trasladado a la Unión Europea su demanda conjunta de que el palangre de superficie quede excluido de las 87 zonas de veda propuestas en aguas atlánticas. La petición, planteada en Bruselas, busca evitar que esta arte de pesca se vea afectada por una restricción que consideran desproporcionada.

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(atlantico.net)

Una posición común ante el veto europeo

La flota palangrera, el Ministerio de Pesca y la Consellería do Mar han coincidido en Bruselas en una misma reivindicación: sacar el palangre de superficie de la lista de 87 zonas en las que la Unión Europea plantea restringir la actividad pesquera. La postura conjunta se ha expuesto ante los responsables comunitarios en una reunión en la que Galicia ha actuado como principal referencia de la flota afectada.

El frente común busca que la UE reconozca el impacto que estas vedas tendrían sobre un segmento de la flota que opera de forma selectiva y que, según los datos manejados por el sector, no se corresponde con el objetivo de protección que persigue la medida. La exclusión del palangre de superficie de esas 87 áreas es ahora la demanda central que las tres partes llevan a la negociación con Bruselas.

Qué está en juego para la flota gallega

El palangre de superficie es una de las artes con mayor presencia en la flota gallega que faena en el Atlántico. La propuesta de la UE de cerrar 87 zonas supondría, de aplicarse tal cual, una reducción significativa de las zonas de pesca disponibles para los barcos que emplean esta técnica, dirigida fundamentalmente a especies como el pez espada o el atún.

Tanto la Xunta como el sector han insistido en que esta arte tiene un comportamiento de capturas muy diferenciado del de otras modalidades, al operar sobre especies pelágicas y con un reducido impacto sobre los fondos marinos. Esa especificidad es el argumento principal que esgrimen ante la UE para que el palangre quede fuera de unas restricciones que, a su juicio, están pensadas para otras realidades pesqueras.

El sector advierte del riesgo económico

Las organizaciones pesqueras gallegas han alertado del coste económico que supondría la pérdida de caladeros en esas 87 zonas para los armadores y para el empleo asociado a la pesca de palangre. La actividad se concentra en puertos de la fachada atlántica gallega, donde esta modalidad sostiene una parte relevante de la actividad extractiva y de la industria transformadora vinculada.

La demanda conjunta planteada en Bruselas subraya que la exclusión del palangre no desvirtuaría el objetivo conservacionista de la propuesta europea, pero sí evitaría un daño innecesario a una flota que ya arrastra presiones regulatorias y de costes. El sector confía en que el respaldo de la Administración central y de la Xunta refuerce su posición en la negociación ante los servicios comunitarios.

Una negociación que se alarga

La reunión en Bruselas se produce después de semanas de contactos previos entre las administraciones españolas y el sector para fijar una postura común antes de sentarse con la UE. El hecho de que Gobierno y Xunta acudan con una misma demanda ante las instituciones europeas evidencia la relevancia que el asunto tiene para la flota gallega, que considera esta cuestión prioritaria en el calendario comunitario de gestión pesquera.

La exclusión del palangre de las 87 zonas se convierte así en el primer escollo a superar en un proceso en el que está en juego el acceso a los caladeros atlánticos. La posición conjunta ahora trasladada a Bruselas deja claro que la flota gallega no está dispuesta a asumir una restricción que considera mal dimensionada y que, de confirmarse, tendría consecuencias directas sobre su actividad.

La respuesta de la UE a esta petición marcará los próximos pasos de un contencioso que el sector gallego sigue con atención y en el que ha logrado alinear al Gobierno central y a la Xunta en una misma dirección.