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Las capturas en Malvinas se reducen a la mitad en cuatro años y agravan la presión sobre la flota gallega

Las capturas en las aguas de las Malvinas se han reducido a la mitad en solo cuatro años, según los últimos datos del sector. Una caída que golpea de lleno a la flota gallega, uno de los actores principales en esa pesquería del Atlántico Sur, y que reaviva el debate sobre la sostenibilidad de unos caladeros clave para la economía de Vigo y su área.

Fotografía que ilustra la noticia: Las capturas en Malvinas se reducen a la mitad en cuatro años y agravan la presión sobre la flota gallega
(atlantico.net)

Un desplome de dimensiones históricas en el Atlántico Sur

La actividad pesquera en las Malvinas, un caladero estratégico para la flota gallega, ha sufrido un recorte drástico: las capturas se han reducido a la mitad en apenas cuatro años. Así lo reflejan los datos que maneja el sector y que han sido recogidos por la prensa especializada, que apuntan a un declive acelerado de los recursos en una de las zonas de pesca más productivas del planeta.

El archipiélago del Atlántico Sur, bajo administración británica y con una de las mayores plataformas continentales del mundo, es el principal sustento de buques congeladores y factoría que operan desde Vigo y otros puertos gallegos. La reducción del 50% en el volumen de capturas supone un revés de primera magnitud para una flota que ya venía arrastrando recortes de cuotas y restricciones de acceso en los últimos años.

Una flota gallega muy expuesta al declive del caladero

La flota gallega es una de las más activas en las Malvinas, con decenas de buques que faenan en esas aguas durante la campaña que se extiende entre febrero y octubre. La caída de las capturas afecta directamente a empresas armadoras de Vigo, Marín y otras localidades de la ría, que dependen en gran medida de los recursos del Atlántico Sur para mantener su actividad y empleo.

El sector ya había advertido en ejercicios anteriores de un descenso en los rendimientos de especies como el calamar illex, la merluza o el bacalao, pero la magnitud del recorte ahora confirmado enciende todas las alarmas. Los armadores gallegos se enfrentan a una doble presión: la reducción de cuotas impuesta por las autoridades del archipiélago y el agotamiento de los recursos por una presión pesquera que no ha dejado de intensificarse.

Un aviso para la sostenibilidad del caladero

El desplome de las capturas en las Malvinas no es un fenómeno aislado, sino el resultado de una tendencia que los científicos llevan años advirtiendo. La sobreexplotación, el cambio climático y la variabilidad de las corrientes marinas están alterando los ecosistemas del Atlántico Sur, y las Malvinas no son una excepción.

Los gestores del caladero ya han aplicado recortes en las cuotas de algunas especies, pero la velocidad del declive sugiere que las medidas podrían ser insuficientes. Para la flota gallega, que ha hecho de las Malvinas uno de sus principales caladeros de altura, el reto no es solo adaptarse a un nuevo escenario de menores capturas, sino replantear su estrategia en una región donde la competencia internacional es feroz.

El futuro de la pesquería en las Malvinas dependerá de la capacidad de las administraciones y el sector para pactar un modelo de explotación más sostenible, que garantice la viabilidad a largo plazo de una actividad que es clave para la economía gallega.