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La flota gallega cierra la campaña de Malvinas con 47.000 toneladas, lejos de las mejores cifras históricas

La flota congeladora gallega que opera en el caladero de las Malvinas cierra la campaña con un balance de 47.000 toneladas capturadas, una cifra que los armadores analizan con prudencia tras una temporada condicionada por las cuotas y el comportamiento de la especie.

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(atlantico.net)

Un balance de 47.000 toneladas

La flota congeladora que faena en aguas de las Malvinas ha puesto fin a la campaña con un volumen total de capturas de 47.000 toneladas, según el balance que manejan los armadores gallegos con presencia en el caladero.

La cifra, que recoge la actividad de la temporada completa, se sitúa por debajo de los mejores registros históricos del caladero, donde en campañas anteriores se llegaron a superar las 60.000 toneladas. La comparación con esos ejercicios de mayor producción evidencia una campaña más contenida, aunque los responsables del sector evitan hablar de mal resultado y prefieren subrayar la regularidad de la actividad.

El caladero de las Malvinas es uno de los más relevantes para la flota gallega de altura, con una presencia consolidada de buques congeladores que faenan bajo licencia del gobierno del archipiélago. La campaña se desarrolla en dos mitades a lo largo del año, con la temporada principal concentrada entre el final del invierno y el verano austral.

El peso de las cuotas en el resultado

La asignación de cuotas por parte de las autoridades de las Malvinas es uno de los factores que condicionan el resultado final de la campaña. El reparto anual de posibilidades de pesca para las especies objetivo, fundamentalmente merluza negra y otras especies de fondo, determina el techo de capturas de cada buque y, por tanto, el volumen total que puede alcanzar la flota.

En esta campaña, las cuotas asignadas y la evolución del recurso durante la temporada han marcado un ritmo de capturas que se ha mantenido dentro de los márgenes esperados por los armadores, aunque sin alcanzar los picos de otros años.

La actividad de la flota gallega en Malvinas se enmarca en un esquema de gestión pesquera basado en derechos de pesca que se adquieren mediante subasta o asignación directa, un modelo que las empresas del sector conocen bien y que exige una planificación financiera a largo plazo para rentabilizar la inversión en licencias y en la propia operativa del buque.

Un caladero estratégico para la flota de altura

La presencia gallega en las Malvinas se remonta a décadas atrás y se ha convertido en uno de los pilares de la flota de altura con base en Vigo y en otros puertos gallegos. La distancia al caladero, a más de 10.000 kilómetros de la costa gallega, obliga a una logística compleja que incluye el transporte de las capturas congeladas a bordo y su posterior descarga en puertos de tránsito, generalmente en Sudamérica o en el propio archipiélago.

El balance de 47.000 toneladas se produce en un contexto de creciente competencia internacional por el acceso a los recursos de las Malvinas, con una presencia cada vez mayor de buques de otras nacionalidades en la zona. La flota gallega mantiene, no obstante, una posición relevante en el caladero, sustentada en la experiencia acumulada y en la capacidad de procesamiento a bordo de los congeladores.

El sector aguarda ahora la evolución de la próxima campaña, que comenzará en los próximos meses, para comprobar si la tendencia se consolida o si la actividad recupera los niveles de las mejores temporadas. Los armadores seguirán de cerca la asignación de cuotas y el estado del recurso, dos variables que volverán a determinar el techo de capturas del próximo ejercicio.