La CEG rechaza el nuevo modelo de financiación y alerta de que Galicia quede en "segundo nivel"
La Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) ha elevado el tono contra el nuevo modelo de financiación autonómica que ha planteado el Gobierno central. La organización que preside Juan Manuel Vieites muestra su «firme rechazo» al procedimiento, al considerar que se impulsa sin consenso multilateral y con el único respaldo de Cataluña y Canarias, un esquema que, alerta, puede dejar a Galicia en desventaja estructural.

Rechazo al procedimiento y al respaldo limitado
La CEG ha hecho pública su postura a través de un comunicado en el que manifiesta su «firme rechazo» a la forma en que el Gobierno central ha impulsado la reforma del sistema de financiación autonómica. Según la patronal gallega, el hecho de que la propuesta cuente únicamente con el respaldo de Cataluña y Canarias evidencia la falta de un acuerdo amplio entre los territorios afectados.
En el texto, la confederación que lidera Juan Manuel Vieites reclama que «cualquier reforma de un sistema que afecta directamente a la prestación de los servicios públicos y a la capacidad económica de las comunidades autónomas sea fruto de un verdadero acuerdo multilateral». Para la organización, «no resulta aceptable que un nuevo modelo de financiación para el conjunto de las comunidades autónomas se impulse sin un consenso suficiente entre los territorios afectados, especialmente cuando una amplia mayoría de gobiernos autonómicos ha expresado su rechazo a la propuesta».
El temor a que Galicia quede relegada
La patronal gallega considera «especialmente preocupante» que la reforma esté «vinculada políticamente a acuerdos alcanzados con Cataluña» y que el resultado pueda traducirse en «diferencias de financiación que perjudiquen a comunidades como Galicia», que afronta unas «características demográficas, territoriales y económicas» que, insiste, deben ser reconocidas por el sistema.
En este punto, Vieites censura que «Galicia no puede convertirse en una comunidad de segundo nivel en materia de financiación, ni asumir una pérdida de recursos como consecuencia de un modelo diseñado atendiendo prioritariamente a las necesidades o demandas particulares de otros territorios». El mensaje busca trasladar a la opinión pública y a las administraciones la preocupación del tejido empresarial gallego ante un posible impacto negativo en los recursos que recibe la comunidad para financiar servicios públicos.
Un llamamiento al acuerdo y al interés general
La CEG admite que «incrementar los recursos disponibles para las comunidades autónomas es positivo», pero advierte de que «no puede considerarse suficiente si el mecanismo de reparto genera ganadores y perdedores de forma estructural o coloca a determinados territorios en una posición de desventaja». La organización entiende que el problema no es solo la cantidad global, sino el diseño del reparto.
Por ello, Juan Manuel Vieites hace un llamamiento a todas las administraciones «para recuperar el espíritu de acuerdo y alcanzar un modelo que responda al interés general y garantice que ningún territorio, incluida Galicia, quede relegado en el reparto de los recursos públicos». La patronal gallega se suma así al rechazo expresado por una mayoría de gobiernos autonómicos, situándose en contra de un modelo que percibe como lesivo para los intereses de la comunidad.



