La CEG avala el plan de bienestar laboral 2026-2029 y lo vincula a la productividad
La Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) ha valorado la firma del plan integral de mejora de la prevención, el bienestar laboral y la reincorporación saludable al trabajo 2026-2029, alcanzado con la Xunta y UGT-Galicia. En un comunicado, la patronal subraya que el acuerdo demuestra la utilidad del diálogo social y lo presenta como una vía para conciliar la protección de los trabajadores con la competitividad de las empresas, en un contexto de absentismo que costó unos 2.268 millones al PIB gallego en 2024.

Un acuerdo que pone a las personas en el centro
El plan, suscrito el 7 de agosto por el conselleiro de Emprego, Comercio e Emigración, José González; el secretario xeral de UGT-Galicia, Cristóbal Medeiros, y el presidente de la CEG, Juan Manuel Vieites, se articula en tres ejes: el refuerzo de la prevención y el bienestar laboral; la mejora de la atención y de los procesos de gestión de las incapacidades temporales por contingencias comunes; y el impulso de la corresponsabilidad y del uso responsable del sistema de protección, respetando en todo caso los derechos de los trabajadores y el criterio clínico de los sanitarios.
El documento es fruto del trabajo desarrollado durante las últimas semanas en el marco de la Mesa del Diálogo Social de Galicia, institucionalizada este año como un espacio permanente de concertación entre la Administración y los agentes sociales. La CEG valora que el acuerdo trasciende las medidas concretas, ya que demuestra que cuando administración, empresas y representantes de los trabajadores comparten diagnóstico y buscan puntos de encuentro, es posible alcanzar acuerdos que beneficien al conjunto de la sociedad.
Un mecanismo pionero de reincorporación
Entre los elementos más innovadores, el plan prevé el desarrollo de un mecanismo de acompañamiento a la reincorporación al trabajo tras una baja laboral, con el objetivo de favorecer una vuelta saludable y reducir recaídas. Galicia se convertiría así en la primera comunidad autónoma en impulsar una iniciativa de estas características, un punto que la CEG considera especialmente relevante porque supera la visión exclusiva en el momento de la baja y presta atención también a la prevención, al bienestar y a las condiciones organizativas.
Desde la patronal se subraya que este enfoque permite evitar recaídas y favorecer una vuelta saludable al puesto de trabajo, lo que refuerza la idea de que la mejora del bienestar laboral no debe entenderse como algo separado de la competitividad empresarial. Empresas más saludables, organizaciones mejor gestionadas y trabajadores con mejores condiciones son también empresas más productivas y resilientes, según defiende la CEG.
El absentismo, un problema con dimensión económica
El acuerdo llega después de un análisis sobre el absentismo y sus causas. Un informe de las universidades de Santiago de Compostela y Vigo revela que más del 60 % de las empresas consultadas considera que el absentismo afecta de manera alta o muy alta a su rendimiento operativo. En 2024, el coste directo estimado fue de casi 985 millones de euros para la Seguridad Social y 964 millones para las empresas, con un impacto sobre el PIB gallego de unos 2.268 millones. Estas cifras explican la importancia de abordar el problema desde una perspectiva amplia, sin reducirlo a una única causa ni a respuestas unilaterales.
La CEG aboga por incorporar a la misma mesa las diferentes perspectivas y responsabilidades: la protección de los derechos y la salud de los trabajadores, las necesidades de las empresas y del tejido productivo, y la responsabilidad de las administraciones en la gestión eficiente de los recursos públicos. El plan, además, apuesta por acompañar al tejido productivo gallego, formado mayoritariamente por autónomos, pequeñas empresas y microempresas, para que avancen voluntariamente en medidas de prevención y bienestar que vayan más allá de los mínimos legales.
Diálogo social y competitividad, dos caras de la misma moneda
Durante las semanas de trabajo se incorporaron las aportaciones de empresas, especialistas en prevención y salud laboral, profesionales sanitarios y otros agentes vinculados a la gestión de las incapacidades temporales. Para la CEG, este proceso demuestra que dialogar no significa renunciar a las posiciones propias, sino ponerlas en común para encontrar soluciones compartidas. La patronal defiende que el diálogo social es un instrumento esencial para configurar las relaciones laborales y avanzar hacia acuerdos realistas, y reivindica la negociación colectiva como un elemento fundamental para la paz social.
La CEG valora que la Xunta haya impulsado este proceso y que UGT-Galicia haya demostrado compromiso, y espera que el acuerdo se apruebe en el Consello da Xunta en septiembre. El siguiente paso será la tramitación administrativa del documento, con la concreción de las medidas y la correspondiente dotación presupuestaria. La patronal considera que el verdadero valor del acuerdo estará en su desarrollo y aplicación, y apuesta por mantener el espíritu de cooperación para evaluar resultados, introducir mejoras y seguir dando respuesta a las necesidades que surjan.



