La base de cotización en Vigo se estanca y apenas crece un 3,5%
La base de cotización en Vigo se ha estancado, con un crecimiento de apenas el 3,5% en el último ejercicio, según datos publicados por Atlántico. Este dato, que refleja la evolución de los salarios y el empleo en la mayor ciudad industrial de Galicia, supone un avance muy por debajo de la media estatal y enciende las alarmas entre los agentes económicos y sociales de la comarca.

Un crecimiento que no despega
El estancamiento de la base de cotización en Vigo es un hecho que los analistas llevan tiempo siguiendo con atención. La base de cotización, que es el importe sobre el que se calculan las contribuciones a la Seguridad Social y que depende directamente de los salarios y del número de trabajadores afiliados, apenas ha avanzado un 3,5% en el último año.
Esta cifra se sitúa muy por debajo de lo que sería deseable en un contexto de crecimiento económico como el actual, y contrasta con la evolución en otras áreas metropolitanas del Estado. El dato, recogido por Atlántico, refleja que la recuperación del empleo en Vigo no se está traduciendo en una mejora proporcional de las bases de cotización, lo que implica una presión adicional para la sostenibilidad del sistema.
Según la información publicada, esta evolución estancada podría estar relacionada con la alta temporalidad y la parcialidad en la contratación, así como con una cierta moderación salarial que se viene observando en los últimos trimestres.
Qué es la base de cotización y por qué importa
La base de cotización es uno de los indicadores clave para medir la salud del mercado laboral. No solo determina las prestaciones futuras de los trabajadores, como la pensión de jubilación o la prestación por desempleo, sino que también es un termómetro de la calidad del empleo.
Cuando la base de cotización crece poco, significa que los salarios no están aumentando al ritmo esperado o que la composición del empleo se está deteriorando, con más contratos a tiempo parcial o con salarios más bajos. En el caso de Vigo, el crecimiento del 3,5% se queda corto, especialmente si se compara con la evolución de los precios y con el crecimiento de la economía gallega y española.
Para las empresas, este estancamiento tiene lecturas contradictorias. Por un lado, una base de cotización baja reduce sus costes laborales, pero por otro lado limita el consumo y la demanda interna, además de anticipar futuras presiones sobre el sistema público de pensiones. Para los trabajadores, la consecuencia más evidente es que sus futuras prestaciones serán más bajas de lo que cabría esperar en un contexto de crecimiento económico.
Reacciones en Vigo y perspectivas
El dato no ha pasado desapercibido en Vigo, una ciudad en la que la industria y los servicios concentran una parte importante del empleo gallego. Sindicatos y patronal llevan meses advirtiendo de que la precariedad y la bajos salarios condicionan la recuperación económica local.
Según la fuente, que cita datos oficiales, el crecimiento de la base de cotización en Vigo no alcanza el de otras ciudades gallegas como A Coruña o Santiago de Compostela, lo que refuerza la teoría de que el tejido productivo vigués, pese a su pujanza en sectores como el naval o la automoción, sigue anclado en un modelo de empleo de menor calidad.
Las perspectivas para los próximos meses no son especialmente optimistas. La incertidumbre económica internacional, el encarecimiento de la financiación y la evolución de los costes energéticos podrían seguir presionando a las empresas, que deberán decidir entre mantener el empleo o mejorar las condiciones salariales. Mientras tanto, la base de cotización seguirá siendo un indicador a vigilar de cerca.



