CIG y CCOO cargan contra el plan de la Xunta para las bajas laborales y convocan protestas el 8 de octubre
La CIG y CCOO rechazaron este martes el plan presentado por la Xunta de Galicia para la gestión de las bajas laborales, dotado con 45 millones de euros. Ambas centrales consideran que la iniciativa perjudica a los trabajadores y beneficia a las mutuas y a las empresas, y han anunciado movilizaciones para el próximo 8 de octubre frente a los edificios administrativos del Gobierno gallego en las principales ciudades.

La CIG anuncia movilizaciones y critica el «papel abusivo» de las mutuas
El secretario xeral de la CIG, Paulo Carril, afirmó que el plan supone «un paso máis na campaña do Goberno galego na criminalización das baixas médicas, no papel abusivo das mutuas e na privatización da sanidade pública». En declaraciones recogidas por la fuente, Carril subrayó que esta iniciativa «desbalde diñeiro público para as empresas, o negocio das mutuas e o sector privado a conta da saúde das persoas traballadoras».
El dirigente sindical denunció que el plan, presupuestado en 45 millones de euros, incluye ayudas a las empresas «mentres se negan ás persoas traballadoras os tratamentos e coidados desde a sanidade pública, os complementos que melloren os ingresos ao estar de baixa ou se eviten os despedimentos que as persoas con contrato temporal sofren normalmente por caer de baixa».
Carril también calificó la creación de la figura del acompañante como «tomadura de pelo», en un contexto en el que, según dijo, «negan as dotacións de persoal na sanidade pública para que atenda como se debe ás persoas traballadoras».
CCOO califica el plan de «cortina de fume» y señala el peso de la ITCC en el presupuesto
Por su parte, CCOO censuró de forma categórica la iniciativa y la definió como unha «cortina de fume» deseñada «para perseguir as persoas traballadoras en situación de incapacidade temporal, xustificar novas medidas de control e disciplina sobre quen enferma e canalizar recursos públicos cara ao tecido empresarial».
El sindicato puso el foco en que el plan destina el 58 % del orzamento —26 millones de euros— a la arquitectura de xestión da incapacidade temporal por continxencias comúns (ITCC). Según CCOO, esta partida «consolida e amplía as medidas de control que se veñen aplicando de forma unilateral nos últimos meses e que espertaron o rexeitamento das propias organizacións médicas».
Con esta denuncia, la central sindical se suma a las críticas por el refuerzo del control sobre las bajas médicas, un aspecto que ya había generado fricción con el colectivo médico en otras comunidades y que ahora se traslada al ámbito gallego.
La CIG arremete contra UGT por respaldar el documento con la patronal y la Xunta
La CIG lamentó además o «bochornoso» espectáculo que, según aseguró, dá a UGT —o único sindicato que apoiou o documento coa patronal e a Xunta—, «asinando un plan que ataca a clase traballadora no seu conxunto e persegue as persoas enfermas». Se trata de un reproche explícito a la posición de la central ugetista, que se desmarca del frente sindical mayoritario en esta materia.
Como respuesta al plan, la central nacionalista tiene convocadas mobilizacións para o vindeiro día 8 de outubro diante dos edificios administrativos da Xunta de Galicia nas cidades galegas. La convocatoria busca visibilizar el rechazo a una iniciativa que, a juicio de los sindicatos convocantes, supone un ataque a los derechos de las personas trabajadoras en situación de enfermedad.
La Xunta de Galicia presentó el plan con el objetivo declarado de abordar la gestión de las bajas laborales, pero la fórmula elegida —con la implicación de mutuas y ayudas a empresas— ha generado un amplio rechazo sindical. La respuesta en la calle se verá el próximo 8 de octubre, cuando los sindicatos esperan trasladar su protesta a las sedes del Gobierno gallego.



