Bershka y Stradivarius, el motor de Inditex: el 30% del crecimiento hasta 2028 saldrá de estas dos cadenas
La locomotora de Inditex ya no es una sola. Mientras Zara sigue concentrando cerca del 70% de las ventas del grupo, Bershka y Stradivarius se han consolidado como los motores de crecimiento de la multinacional textil, con avances de doble dígito que contrastan con la estabilidad de la cadena insignia. Barclays estima que estas dos marcas, junto con Oysho, aportarán aproximadamente el 30% del crecimiento del grupo hasta el ejercicio fiscal 2028, un dato que refuerza el papel central que sus directores, Antonio Flórez y Jordi Triquell, han ganado en el núcleo de decisión de la compañía presidida por Marta Ortega.

Cifras que marcan la diferencia
En el primer semestre del ejercicio fiscal de Inditex, que abarca de febrero a agosto, Stradivarius incrementó sus ventas un 18,5%, mientras que Bershka lo hizo en un 16,7%. Oysho, la cadena de ropa deportiva, fue la que anotó un mayor crecimiento porcentual, con un avance del 21,3%, aunque su cifra de negocio todavía está lejos de la de las otras dos. Bershka alcanzó los 1.678 millones de euros en ventas, mientras que Stradivarius se situó en 1.573 millones, según información publicada por Economía Digital.
Estas cifras contrastan con la evolución de Zara, que en el mismo periodo registró una cifra de negocio de 13.783 millones de euros, englobando también la facturación de Lefties y Zara Home. El avance fue de casi un 5% en comparación con el mismo periodo del año anterior, una progresión que, aunque positiva, queda lejos del doble dígito de las marcas más jóvenes del grupo.
Barclays, en el informe emitido tras la presentación de los resultados semestrales de Inditex, destaca que la propia dirección de la multinacional señaló en la conferencia con analistas unas tasas de crecimiento anual compuesto del 12% para Stradivarius y del 15% para Bershka en los últimos cuatro años. La financiera considera que ambas cadenas mantienen un crecimiento sostenido en el tiempo que se incrementará en los próximos ejercicios.
2025, el año de la consolidación
El ejercicio 2025, el último completo de Inditex, refuerza esta tendencia. Más allá de Zara, Bershka y Stradivarius fueron las únicas cadenas del grupo que lograron superar los 3.000 millones de euros de cifra de negocio. Bershka alcanzó los 3.286 millones, con un avance del 12,15%, mientras que Stradivarius se situó en 3.002 millones, un 12,6% más.
En el otro extremo, Pull&Bear y Massimo Dutti se quedaron en un incremento de ventas de alrededor del 3% el año pasado. Zara, por su parte, acumuló unas ventas de 28.051 millones de euros, pero solo un 1% por encima de las métricas del ejercicio precedente.
La rentabilidad también distingue a estas dos cadenas. Stradivarius se anotó unas ganancias antes de impuestos de 707 millones, con un avance del 14,7%, mientras que Bershka quedó en tercera posición del grupo, con 657 millones y un crecimiento del 19,8%. El ROCE (retorno sobre el capital empleado) de Stradivarius alcanzó el 72% en 2025, frente al 50% de Bershka y al 36% de Zara, una métrica que mide la eficiencia de las inversiones prescindiendo de la forma de financiación.
Expansión fuera de Galicia, peso dentro de Inditex
Aunque ambas marcas tienen su domicilio social en la sede corporativa del grupo en Arteixo (A Coruña), su base de operaciones está alejada de Galicia. Las oficinas centrales y el centro logístico de Bershka se ubican en Palafolls (Barcelona), mientras que las oficinas de diseño y operaciones de Stradivarius se localizan en Cerdanyola, aunque su infraestructura logística está en Sallent.
Este hecho no impide que sus directores formen parte del comité de dirección del grupo, un órgano que se configuró con el ascenso de Marta Ortega a presidenta no ejecutiva. Tras la salida este verano de Bea Padín, directora de Zara Mujer, el comité pasó a estar compuesto por nueve miembros. Al margen de los pesos pesados orgánicos, Óscar García Maceiras (consejero delegado) e Ignacio Fernández (director general corporativo), solo cuatro directores de cadenas están presentes: los de Zara, Massimo Dutti, Bershka y Stradivarius.
La presencia de Antonio Flórez, director de Bershka desde 2018 y en la compañía desde 1991, y de Jordi Triquell, director de Stradivarius desde que la marca se integró en el grupo en 1999, se produjo en septiembre de 2024. Su entrada en el comité, frente a los directores de Pull&Bear, Oysho, Zara Home o Lefties, evidencia el peso que ambas cadenas han adquirido en el organigrama del grupo. Anteriormente, Pablo del Bado, histórico directivo que ocupaba la dirección de Pull&Bear, formaba parte del órgano, pero no fue sustituido por su relevo, Lucian Dorobantu.
Barclays también señala la expansión de Bershka en nuevos mercados. Francia y Alemania se consolidan como mercados de crecimiento clave, mientras que Estados Unidos y América Latina se presentan como las principales oportunidades de futuro. Bershka desembarcó en Estados Unidos en agosto y próximamente abrirá su segunda tienda en Miami, además de su entrada en marzo en Brasil, donde ya cuenta con dos establecimientos.
La visión de Triquell sobre la convivencia de las cadenas
El propio director de Stradivarius ha reflexionado públicamente sobre la relación entre las distintas marcas de Inditex. En el libro Las cartas de Jordi (Plataforma Editorial), Triquell analiza su trayectoria personal y profesional en Stradivarius e Inditex, y destaca la coordinación entre las cadenas como mandato de la cúpula. "Esto implica compartir información entre las ocho cadenas de la compañía para poder expandirnos con la mayor seguridad posible y generar una competencia saludable entre todas ellas", escribe.
"Creo, de hecho, que esta última es una de las grandes riquezas de este grupo y que nunca debería perderse", añade. Triquell, que entró en la multinacional con 32 años cuando Inditex adquirió el 90% de la enseña fundada por su padre, Paco Triquell, describe Inditex como "un libro abierto a los directores y directoras de las empresas, los cuales tienen una gran autonomía y un gran poder de decisión".
La apuesta por la autonomía de las cadenas y su capacidad de crecimiento sostenido explican, en buena medida, que los analistas y la propia dirección del grupo confíen en que Bershka y Stradivarius seguirán impulsando la facturación global en los próximos años, en un momento en que Zara, pese a su dominio, ya no puede ofrecer crecimientos de doble dígito.



