Monbus lleva al Supremo la adjudicación de 54 millones del transporte metropolitano de Valencia
El Tribunal Supremo ha admitido a trámite el recurso de Monbus contra la inadmisión de su impugnación a la adjudicación de un contrato de 54,2 millones de euros del transporte metropolitano de Valencia. La Sala de lo Contencioso revisará ahora si la compañía gallega tiene legitimación para reclamar la exclusión de la filial de Transvía, Autos Valduxense (Avsa), cuya oferta se consideró inicialmente temeraria por una rebaja superior al 20%.

El origen del conflicto: las tres licitaciones de 2024
En 2024, la Autoridad de Transporte Metropolitano de Valencia (ATMV) sacó a concurso tres grandes contratos de líneas regulares de autobús: uno de 92,9 millones para la zona sur, otro de 54,2 millones para la norte y un tercero de 156 millones para la oeste. Transvía, grupo valenciano, resultó adjudicatario de los tres, mientras que Monbus, el mayor grupo gallego de transporte de viajeros por carretera, no ganó ningún contrato.
La compañía de Raúl López mostró su rechazo desde el principio al considerar que las ofertas de las filiales de Transvía incurrían en temeridad, con rebajas de más del 20% sobre el precio de referencia, lo que se considera una baja anormal. Monbus envió burofaxes tanto a la ATMV como a la entonces consellera de Infraestructuras, Salomé Pradas, advirtiendo de la posible ilegalidad de la adjudicación. Según publicó El Confidencial, las misivas reclamaban la exclusión del grupo de la familia Catalá y consideraban ilegal aceptar la justificación de las ofertas, fundamentada en ayudas para la renovación de flota del Ministerio de Transportes y de la Generalitat que no estaban resueltas cuando se presentaron al concurso. Pese a las quejas, las ofertas fueron admitidas y el conflicto pasó a la vía judicial.
La batalla judicial: de la inadmisión al Supremo
El recurso que ahora estudiará el Supremo se centra únicamente en la licitación de menor importe, la de la zona norte, valorada en 54,2 millones y adjudicada a Avsa, filial de Transvía. El contrato comprende los servicios en más de veinte municipios, entre ellos Albalat dels Sorells, Alboraia, Almàssera, Almenara, Bonrepòs i Mirambell, Canet d'En Berenguer, Emperador, Foios, Massalfassar, Massamagrell, Meliana, Museros, La Pobla de Farnals, La Vall d'Uixó, El Puig de Santa María, Puçol, Rafelbunyol, Sagunt, Tavernes Blanques y Valencia.
Avsa ganó el concurso con una oferta de 36,8 millones, aunque la valoración es mayor por la posibilidad de prórroga de los servicios. Monbus, que compitió en una UTE formada por sus filiales Monforte y Alcalabús, quedó en tercera posición. El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana inadmitió la impugnación por falta de legitimación: consideró que, al no haber impugnado la valoración de las ofertas, una anulación de la de Avsa beneficiaría al segundo clasificado, Hertocar, y no a Monbus. El Supremo deberá ahora decidir si Monbus tiene legitimación para reclamar la exclusión de Transvía y, en caso de anularse la adjudicación, si procede una nueva valoración de todas las ofertas o se adjudica directamente a Hertocar.
Un procedimiento con efecto sobre el resto de contratos
El auto del Supremo, al que tuvo acceso Economía Digital, subraya que el procedimiento irradia sobre los otros dos grandes contratos del transporte metropolitano de Valencia, ya que en todos ellos las filiales de Transvía, finalmente adjudicatarias, tuvieron que justificar ofertas económicas anormalmente bajas. La resolución del Supremo sobre la legitimación y el procedimiento a seguir podría sentar precedente para estos casos.
Para Monbus, el resultado de este recurso es clave, pues no solo está en juego el contrato de la zona norte, sino la posibilidad de que se revisen las adjudicaciones de los otros dos lotes, que suman cerca de 250 millones. La compañía gallega ha mantenido una posición firme en defensa de sus intereses, y ahora el alto tribunal tendrá la última palabra sobre si la batalla tiene recorrido.



