Marfrío prepara la inversión para ampliar su planta en Perú
La conservera gallega Marfrío ultima los detalles de una nueva inversión destinada a su planta de procesado en Perú, un movimiento que refuerza su estrategia de internacionalización y busca ampliar la capacidad productiva fuera de Galicia. Así lo ha avanzado la compañía en un comunicado recogido por Atlántico, en el que vincula esta operación con el objetivo de consolidar su presencia en el mercado latinoamericano y optimizar su cadena de suministro de atún.

Una apuesta por la capacidad productiva en Latinoamérica
La inversión en la planta peruana responde a la necesidad de Marfrío de incrementar su capacidad de procesado y almacenaje en una de las zonas estratégicas para la pesca del atún. La compañía, con sede en Vigo, ha identificado Perú como un nodo clave dentro de su red internacional, tanto por la cercanía a los caladeros como por las ventajas operativas que ofrece para abastecer tanto al mercado local como a otros destinos de exportación.
Esta operación se enmarca en un plan más amplio de crecimiento que la empresa lleva desarrollando en los últimos ejercicios. La planta peruana es una de las pocas instalaciones que Marfrío tiene fuera de España, junto a otras ubicaciones en países productores. La ampliación prevista no solo aumentará la capacidad de procesado, sino que también permitirá mejorar la eficiencia en la recepción de materia prima, un factor crítico en un sector donde la frescura del atún determina la calidad final del producto.
La compañía no ha cifrado públicamente el importe total de la inversión ni ha detallado el calendario exacto de ejecución de las obras. No obstante, desde el entorno de la empresa se apunta a que los trabajos podrían comenzar en los próximos meses, una vez cerrados los trámites administrativos y logísticos necesarios. La decisión final, según fuentes cercanas a la operación, está ya muy avanzada.
El vínculo con la estrategia global de Marfrío
La iniciativa en Perú no es un movimiento aislado. Marfrío, especializada en conservas de atún y elaborados de pescado, ha convertido la internacionalización en uno de sus ejes centrales de crecimiento. La empresa mantiene una red de plantas y oficinas comerciales en varios continentes, y la operación peruana se alinea con la estrategia de acercar la producción a los caladeros y reducir costes logísticos.
La planta peruana desempeña un papel destacado en el suministro de productos semielaborados que luego se terminan en las instalaciones gallegas o se distribuyen directamente a los clientes de la región. Con esta ampliación, la compañía busca ganar flexibilidad para responder a una demanda internacional que ha mostrado un comportamiento sólido en el segmento de conservas de atún, especialmente en mercados como Europa y Norteamérica.
Además, Perú se ha consolidado como un hub exportador de productos pesqueros gracias a sus acuerdos comerciales y a su infraestructura portuaria. La apuesta de Marfrío por el país andino refuerza el vínculo entre la industria conservera gallega y las fuentes de suministro del Pacífico, una conexión que ha cobrado relevancia en los últimos años por el auge de la flota atunera y la creciente competencia por la materia prima.
Repercusiones para el sector conservero gallego
La noticia llega en un momento en el que el sector conservero gallego busca afianzar su competitividad a escala global. La presión sobre los costes de la materia prima y la necesidad de garantizar la trazabilidad del producto han llevado a las principales empresas a mirar más allá de las fronteras europeas. En este contexto, la decisión de Marfrío puede interpretarse como un síntoma de la pujanza de un tejido industrial que sigue apostando por la internacionalización.
El movimiento también tiene una lectura estratégica para el empleo y la actividad económica en Galicia. Aunque la producción en la planta peruana no sustituye la actividad de las factorías gallegas, la ampliación permitirá liberar capacidad en las instalaciones de la comunidad para destinarla a productos de mayor valor añadido. Es un modelo que ya siguen otros grandes grupos conserveros con presencia en África y América Latina.
La confirmación oficial de la inversión, con cifras y plazos concretos, está pendiente de la comunicación por parte de la compañía. Mientras tanto, el sector observa con atención cómo una de las empresas más emblemáticas de la industria marina gallega redobla su apuesta por un país que se ha convertido en pieza clave del suministro de atún a nivel mundial.



