La UVigo lidera un consorcio europeo de 5 millones para prevenir accidentes con IA y Big Data
La Universidade de Vigo (UVigo) capitanea un consorcio europeo para aplicar inteligencia artificial y Big Data a la prevención de accidentes de tráfico. El proyecto Road4Safe, coordinado por el grupo GeoTech, cuenta con 18 socios de 12 países, un presupuesto superior a los cinco millones de euros y desarrollará un gemelo digital del tráfico para anticipar riesgos en tiempo real.

Un gemelo digital para anticipar el accidente
El proyecto Road4Safe —cuyo nombre completo es 'Proactive road safety risk prediction through multi-source AI and big data to enable data-driven decisions and interventions'— nace con un objetivo claro: pasar de una gestión reactiva de la seguridad viaria, que actúa donde ya hubo siniestros, a otra proactiva que los evite antes de que ocurran.
Para lograrlo, el consorcio desarrollará un gemelo digital (DT) del tráfico rodado y de la infraestructura basado en IA. Esta réplica virtual integrará datos de vehículos conectados, sensores, cámaras y LiDAR instalados en la vía, información meteorológica, inventarios de carreteras, imágenes de satélite e históricos de accidentes, hasta generar mapas de peligros con predicciones de riesgo a nivel local y de red.
El investigador principal del proyecto es el catedrático Pedro Arias, miembro del grupo GeoTech, que forma parte del CINTECX. Arias explica que el hilo conductor es la prevención y anticiparse al siniestro, con un foco especial en las vías secundarias y los tramos de transición, como accesos y salidas de autovías o túneles. "Damos prioridade ás estradas secundarias e aos tramos de transición, como accesos e saídas de autovías ou túneles, onde as diferenzas de velocidade e uns estándares de deseño máis baixos aumentan a gravidade dos accidentes", señala.
Los datos que maneja el proyecto subrayan la dimensión del problema: en 2023, recuerda Arias, "morreron preto de 25.600 persoas nas estradas da UE, e o 56 % delas en vías secundarias".
Cuatro líneas de trabajo y dos pilotos reales
El proyecto abordará varios ámbitos. En gestión del tráfico en tiempo real, trabajará en la anticipación de retenciones, la detección de conducción errática, los avisos de colisión y las velocidades seguras recomendadas por tramo. En infraestructuras, identificará los tramos donde el riesgo deriva de la propia carretera y propondrá medidas a largo plazo, además de simular cómo afectan a la seguridad la deterioración de la vía y las distintas estrategias de mantenimiento.
También se centrará en la movilidad conectada: la comunicación vehículo-infraestructura para hacer llegar los avisos a los conductores, con interfaces diseñadas para que los mensajes sean claros y fáciles de comprender. El gemelo digital servirá de base para predecir el riesgo a dos escalas: mapas de riesgo de toda la red para planificar a medio y largo plazo, y predicciones en tiempo real para un tramo concreto, por ejemplo, anticipar con minutos de antelación la formación de una retención en un túnel.
La IA también jugará un papel esencial como sistema de apoyo a la decisión: propondrá y priorizará medidas para los gestores de las carreteras (velocidades recomendadas, regulación de accesos, desvíos o mejoras en la infraestructura) y simulará su efecto en el gemelo digital antes de aplicarlas. Finalmente, los avisos llegarán a los conductores mediante sistemas de transporte inteligente cooperativos, que envían mensajes directamente a los vehículos y a los paneles de mensaje variable.
Road4Safe desarrollará dos proyectos piloto complementarios: uno en Austria, donde se probarán escenarios críticos en túneles y rampas de entrada y salida, y otro en el Corredor de Biscaia (España), que evaluará la predicción de riesgos a escala de red. Al finalizar, las tecnologías ofrecerán una solución integral para la gestión proactiva de la seguridad, en línea con el objetivo Visión Cero de la UE.
18 socios, 12 países y más de 5 millones de presupuesto
La UVigo coordina un total de 18 socios de 12 países, de los que cinco participan como asociados: dos entidades australianas, dos estadounidenses y una de Singapur. Entre los 13 beneficiarios con presupuesto figuran las universidades de A Coruña, Chemnitz, Delft y Queensland, y empresas especializadas en tecnologías de vanguardia aplicadas al transporte, tanto en vehículos —como la británica HAAS Alert y la húngara Commsignia— como en infraestructuras, entre ellas las españolas Cemosa y Xouba Ingeniería.
El consorcio se completa con la corporación pública de autopistas de Austria (Asfinag), la Federación Internacional de Carreteras (IRF) y la Fundación Tecnalia, cubriendo toda la cadena, desde la investigación hasta la aplicación real en la carretera.
El proyecto arrancó oficialmente la semana pasada con una reunión en Vigo y está financiado por el programa Horizonte Europa de la Comisión Europea. Tendrá una duración de 42 meses y un presupuesto superior a los cinco millones de euros, de los cuales unos 862.000 euros corresponden a la UVigo. Para el consorcio, el reto es claro: dar la vuelta a la lógica actual, donde "hoxe a xestión da seguridade viaria é, en boa medida, reactiva, é dicir, actúase sobre os puntos onde xa se produciron accidentes", como resume el catedrático Pedro Arias.



