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El cierre de la campaña de lura en Malvinas golpea a la flota gallega: impacto relevante y dudas sobre el futuro

El cierre de la campaña de lura en las Malvinas tendrá un impacto económico “relevante” para algunas empresas gallegas que apostaron por esta pesquería ante las restricciones de pesca en Europa. El profesor de la USC Gonzalo Rodríguez advierte de que aún es pronto para saber si el mal resultado responde a un fenómeno puntual o a cambios permanentes ligados al cambio climático.

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(nosdiario.gal)

Un golpe para las empresas que buscaron alternativas en Malvinas

El cierre de la campaña de lura en las islas Malvinas tendrá un impacto económico “relevante” para algunas empresas gallegas, según explica Gonzalo Rodríguez, profesor de la USC especializado en el sector pesquero. Estas compañías habían encontrado en esta pesquería una alternativa a las restricciones de las posibilidades de pesca en Europa.

“Muchas de las empresas acabaron yendo a Argentina o a las Malvinas debido a la restricción de las posibilidades de pesca que había en Europa y esta parecía la decisión correcta”, apunta Rodríguez. Por eso, considera que la limitación de la actividad supone un impacto importante para algunas compañías.

Las cifras de pérdidas aún no están claras, pero se sabe que una parte importante de la flota está formada por grandes buques de la pesca más industrial e internacionalizada, con capacidad para capturar entre 40 y 45 toneladas diarias, por lo que el efecto de la clausura será desigual.

Una especie difícil de predecir: cíclica y ligada al clima

Rodríguez llama la atención sobre las características biológicas de la lura y sobre la dificultad de determinar si el mal resultado de esta campaña responde a una situación puntual o a una tendencia más profunda. “Es una especie de crecimiento explosivo”, explica. Esto implica que una campaña especialmente negativa no significa necesariamente que la siguiente vaya a tener el mismo comportamiento, ya que la especie puede reproducirse rápidamente y experimentar importantes aumentos de abundancia en un corto período de tiempo.

La especie también presenta un cierto carácter cíclico y está condicionada por factores ambientales y oceanográficos. Por eso, según el profesor de la USC, si la caída de la abundancia responde a condiciones oceanográficas puntuales, sería posible que la situación mejorase en los próximos años. La incógnita sería mayor si esas modificaciones en las condiciones del océano estuvieran relacionadas con el cambio climático y tuviesen un carácter más permanente.

“Si estas condiciones oceanográficas son derivadas del cambio climático y son más permanentes, es más difícil predecir qué es lo que va a pasar”, señala. Para determinar la situación real serán necesarias más campañas y más información científica que permita comprobar si se están produciendo cambios en la distribución de la especie o alteraciones en su reproducción.

Una de las pesquerías “mejor gestionadas del mundo”, con un factor fuera de control

Rodríguez destaca que la pesquería de lura de las Malvinas cuenta con una gestión científica sólida. Según explica, existe asesoramiento científico y se adoptan medidas prudentes destinadas a evitar el colapso de los recursos. “La de Malvinas es una de las pesquerías mejor gestionadas del mundo”, afirma. Por eso, considera razonable pensar inicialmente que las medidas adoptadas son apropiadas y que pueden tener efectos positivos sobre la evolución de la especie.

Sin embargo, hay un factor que escapa al control de las autoridades de las Malvinas: la actividad pesquera en las aguas internacionales de la llamada milla 201. Rodríguez advierte de que en esa zona opera una importante flota internacional con presencia de buques de gran capacidad de captura. Si parte de los bancos de lura se desplazan hacia esas aguas internacionales, quedan fuera del sistema de gestión aplicado en las Malvinas.

“Allí la pesca no tiene ningún tipo de control, ni de gestión ni de manejo; se coge absolutamente todo lo que se puede”, alerta. Esta situación está relacionada, según explica, con la ausencia de una organización regional de pesca que gestione estos recursos en esa área, una realidad condicionada por el conflicto entre Argentina y el Reino Unido en torno a las Malvinas.