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Bimba y Lola multiplica por cinco su beneficio en 2025 mientras Textil Lonia encadena su tercer año de caídas

Las dos grandes firmas de la familia Domínguez transitan la crisis del lujo con trayectorias opuestas. Mientras Textil Lonia, grupo que explota Carolina Herrera y Purificación García y participado por Puig, encadena su tercer ejercicio de retroceso en ventas y beneficios, Bimba y Lola, comandada por las hermanas Uxía y María Domínguez, multiplicó por cinco su beneficio neto en 2025, hasta los 8 millones de euros, y estiró su facturación un 7%.

Fotografía que ilustra la noticia: Bimba y Lola multiplica por cinco su beneficio en 2025 mientras Textil Lonia encadena su tercer año de caídas
(economiadigital.es)

Dos velocidades en la moda gallega ante la desaceleración del lujo

Las cifras dibujan un sector a dos velocidades que se arrastra desde hace tres ejercicios. Textil Lonia, participada en un 25% por el gigante perfumero Puig, lleva tres años viendo cómo se ajustan sus márgenes. En 2024, su cifra de negocio se contrajo un 4,6% y su ganancia neta consolidada se redujo un contundente 34,5%. Un año antes, la facturación cayó un 3,6% y los beneficios pasaron de 65,4 a 55,5 millones de euros.

Así, entre 2022 y 2025, las ganancias de la compañía ourensana se han reducido un 60%. El grupo, uno de los históricos de la moda gallega fundado por Jesús Domínguez junto a sus hermanos Javier y Josefina, mantiene sin embargo una envergadura muy superior a la de Bimba y Lola, además de doblarla en rentabilidad. Su margen neto es de un 6,3%, frente al 2,8% de la firma viguesa.

La recuperación de Bimba y Lola tras un 2024 de gran inversión

La exposición geográfica explica en parte esta resistencia. En el caso de Bimba y Lola, de los 250 millones facturados en 2025, 134,3 corresponden al mercado español, 44,6 a territorios de la UE y 61,7 millones a América, con solo 8,8 millones procedentes del mercado asiático. Esa menor exposición a Asia, donde la demanda de lujo se ha desacelerado con fuerza, es un factor de protección frente a la crisis global del sector.

La firma viguesa, dirigida por las hijas de Jesús Domínguez, experimentó en 2024 un fuerte bajón en su beneficio, al pasar de 6,1 a 1,5 millones, en un año de gran inversión. En 2025, sin embargo, se recuperó hasta los 8 millones, aunque aún queda lejos de los 15,7 millones que se anotó en 2021 y de los 11,6 millones de 2022.

El impacto geopolítico y las previsiones de futuro

La guerra en Irán ha impactado de forma notable en los grandes mercados de compra de Oriente Medio, pero la desaceleración del sector del lujo comenzó antes, debido principalmente a su caída en el mercado chino. Un dato ilustra esta situación: en el caso de Kering, en su tercer trimestre fiscal, las ventas en la zona Asia/China cayeron un 8%. En el de LVMH, los ingresos trimestrales en moda y marroquinería quedaron por debajo de lo previsto por la debilidad en Asia.

Mientras tanto, el contexto global dibuja un sector en plena reestructuración. El principal exponente de la desaceleración es el gigante LVMH, que en lo que va de año ha perdido un 40% de su valor en bolsa, y Kering presentó un tercer trimestre que decepcionó al mercado, con ingresos que cayeron un 1% en términos comparables y su marca estrella, Gucci, que representa un 41% de la cifra de negocio, con una caída del 6%. Aunque ni Lonia ni Bimba y Lola son ajenas a esta situación global, su exposición a los mercados asiáticos aún es menor, siendo México una de sus grandes plazas en el extranjero.

Estrategias divergentes ante la incertidumbre

En su última memoria anual, los administradores de Bimba y Lola no mencionan el impacto que el escenario geopolítico actual puede tener en sus cuentas. Su informe de gestión apunta que "el próximo ejercicio (por el 2026), el grupo continuará el proceso de expansión, consolidando los resultados tanto en el territorio nacional como internacional e introduciéndose en nuevos mercados en los que se espera obtener resultados positivos que contribuyan al crecimiento del grupo".

Por su parte, Lonia sí reconoce el riesgo. La compañía indica que las ventas en los países afectados por la situación de Oriente Medio, donde tiene presencia a través de franquicia, muestran una "desaceleración". Aun así, expone que "el grupo ha revisado los escenarios para los próximos meses, ajustando sus envíos de mercancía y mantiene una política de reducción de riesgos gracias a las condiciones de pago y garantías disponibles con sus franquiciados". Textil Lonia, que a finales de 2024 compró la histórica enseña Christian Lacroix, se anotó una cifra de negocio de 403 millones de euros, un 1,7% menos que el ejercicio anterior, con un beneficio de 25,3 millones, un 30% inferior.